Espacios que ofrecen oportunidades y bendición

Los libros sobre las ciudades muchas veces han tenido una idea equívoca y las han representado incorrectamente.

Gran parte de la literatura cristiana sobre las ciudades se ha centrado básicamente en los aspectos más problemáticos (la delincuencia, los indigentes, etc.).

Con o sin intención, las ciudades se han retratado como lugares problemáticos y no como espacios que ofrecen oportunidades y bendición.

La realidad es mayor y más bella de lo que típicamente ha mostrado el retrato evangélico, ya que la ciudad es un lugar maravilloso, dinámico, estimulante y saludable para que la gente viva, trabaje y marque una diferencia. Hay encuentros que tienen lugar en las ciudades y que no se dan en ninguna otra parte.

Las ciudades no son sitios en los que exista una homogeneidad.

No hay nada que permanezca igual en ellas. Se da un movimiento constante. Aunque también pueda conllevar a la formación de ídolos y al orgullo cultural, la ciudad siempre ha sido una pieza clave en los planes de Dios con su pueblo.

Dado que la primera referencia de la Biblia a una ciudad fue la ciudad construida por Caín el fugitivo (Génesis 4:17) tendemos a pensar que las ciudades son una consecuencia desafortunada de la caída. Pero la Biblia nos enseña que la ciudad es una idea, invención e intención de Dios. La ciudad se establece como una de nuestras mayores esperanzas para renovar nuestro mundo imperfecto.

Extracto del libro “Por qué las ciudades son importantes: Para Dios, la cultura y las iglesias” de Stephen T. Um y Justin Buzzard Espacios que ofrecen oportunidades y bendición Idolatría en

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Misiones Urbanas