Vivamos para el reino de Dios y su justicia

Misioneros somos todos, pues Dios tiene una misión que Cristo consumó y a la cual nos llama a servir. Sin embargo, es interesante conocer la visión de un misionero en la perspectiva más tradicional, aquel que deja su lugar, su comodidad, sus vínculos, y va a donde la gente está para conocer su lenguaje, su cultura y desde allí compartir su vida, servir y predicar el evangelio.

Pienso que esta experiencia hay que traerla a las ciudades, al lugar donde estamos. Entender que no pertenecemos aquí, que somos extranjeros, que nuestra ciudadanía está en los cielos, y que mientras estamos de paso por este mundo tenemos la misión de vivir para el reino de Dios y su Justicia, para vivir y dar a conocer el evangelio.

Por tanto, entiendo misiones urbanas como el ser conscientes que somos extranjeros y misioneros en el lugar en donde vivimos, y así como los misioneros transculturales, nosotros, todos, tenemos que vivir dejando nuestra comodidad y entregando nuestro corazón, vida, recursos, tiempos y talentos para llevar el evangelio a donde hoy no ha sido llevado, y predicar a quienes no han escuchado, los cuales, aumentan cada día más en las ciudades urbanas.

Por Lianggi Espinoza (SiervoInutil), misionero – Chile

Image: 
Revista: 
Misiones Urbanas