13 signos de que existen dificultades en el equipo

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¿Cómo saber si su equipo se está quedando atrás, vacilando o fallando? A continuación, una lista de indicadores de que algo (o alguien) en tu equipo necesita tu atención o ayuda. Si dejamos desatendidos uno o más de estos problemas, rápidamente pueden cerrar el flujo de efectividad y función de nuestro equipo:

Tomado de: “El equipo de la Iglesia” de Robert C. Crosby

  1. Hay mucha charla de equipo, pero no hay verdadera comunicación
  2. Las reuniones del equipo son demasiado formales e incómodas
  3. Las mismas personas siempre dominan las discusiones del equipo
  4. Existe tanto sarcasmo que la sinceridad es escasa
  5. Los miembros del equipo no pueden describir fácilmente los objetivos del equipo
  6. El equipo actúa, pero no interactúa
  7. El líder dice que son un equipo, pero él toma las decisiones
  8. Los miembros del equipo están a la defensiva
  9. La gente está confundida acerca de sus roles
  10. Los miembros del equipo son todos muy parecidos
  11. El equipo tiene dificultades para conectarse con los otros equipos de la iglesia
  12. Los miembros nunca evalúan sus habilidades de trabajo continuo
  13. Los conflictos en la reunión, son ignorados sistemáticamente

Evita una “lucha de poderes”

En nuestros días hay un mejor entendimiento sobre la interdependencia, tener estrategias múltiples, mayor participación colectiva, la misión integral y universal, participar en el movimiento global o comunidad global trabajando en unidad con todo el cuerpo de Cristo.

La realidad y las lecciones de la historia nos muestran que cuando alguien quiere manifestarse por arriba de otros para tener poder, control, colocar sus propias normas, etc., lo único que se logra es que las asociaciones, redes y fraternidades se rompan.

La mejor manera de manejar las relaciones es trabajando en equipo. El rol de los facilitadores será escuchar, dar participación, guardar confidencialidad, generar confianza, unir a la gente, no promocionarse y no establecerse por arriba de otros. El trabajo en equipo nos habla que nadie sabe más y hace más que todos juntos.

Necesitamos iglesias y agencias que den énfasis a la relación e interacción. La clave son las personas, ser antes que el hacer, la relación antes que la producción, la interdependencia, tomar riesgos, apertura, transparencia, humildad, no sentirse superiores, tiempo, reciprocidad y compartir todo tipo de recursos.

Carlos Scott, sirviendo con Misión GloCal

El alivio de Moisés: Un equipo

Moisés es el mejor ejemplo presente en la Biblia de cómo liderar y cómo no liderar un equipo. En pocas palabras, si miramos el trayecto de su liderazgo, cuando Dios llamó a Moisés para dirigir, él trató desesperadamente de volverse para atrás. Luego, cuando condujo a la nación de Israel a través del desierto, intentó hacerlo por su cuenta. Pero después de escuchar una muy necesaria lección de su suegro, Jetro, se transformó en un verdadero líder de equipo.

El pasaje bíblico más importante en el arte de la delegación, un elemento esencial en la habilidad de la creación de equipos, es Éxodo 18. En este punto de quiebre, Moisés, agobiado por las abrumadoras responsabilidades de guiar a los hijos de Israel fuera de Egipto y hacia la tierra prometida, recibió la visita de Jetro.

Después de observar las luchas de Moisés, le ofreció algo de asesoramiento paternal. Y es donde seleccionó y reunió un equipo de jueces. Después de un tiempo vemos que Moisés vuelve a sentirse solo y aislado en sus responsabilidades; sin embargo, Dios tenía un remedio, ya era hora de un nuevo equipo.

El Señor le dijo a Moisés: «Junta a setenta ancianos de Israel, de los que tú sepas que son ancianos y jefes del pueblo, y llévalos hasta la entrada del tabernáculo de reunión. Diles que esperen allí contigo. Yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti y lo pondré en ellos, y ellos sobrellevarán contigo la carga del pueblo. Ya no la llevarás tú solo”. Números 11:16-17

Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía. Es como el óleo precioso sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, que desciende hasta el borde de sus vestiduras. Es como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion”.

Salmos 133

No solo fue un equipo levantado para ayudar a Moisés; al menos por un tiempo, actuaron de una manera muy parecida a la de él, aparentemente imitando su ejemplo y las funciones dadas por Dios; llenos del Espíritu Santo, predicaban, profetizaban y eran usados por Dios.

Robert C. Crosby, autor de libro “El equipo de la Iglesia”

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