Ya quiero volver a casa

Cuando las etapas de transiciones son predecibles, uno puede sentirse más en control de su vida. Es importante darle el nombre a cada una de las cinco etapas mientras las estés viviendo:

  1. Arraigo: Estás adaptado a tu cultura antes de la transición. Perteneces al lugar donde te encuentras, entiendes y participas dentro de su sociedad. Tienes rutinas, responsabilidades académicas o laborales y tienes un grupo de amigos.
  2. Desarraigo: Empiezan las despedidas. Sabes que viene una transición, sueltas cordones emocionales, te distancias de la gente, dejas responsabilidades, tienes cierres. Es una etapa triste donde uno empieza a rechazar y a ser rechazado. Tienes tu mente en el nuevo lugar sin haber viajado. No vives en el presente, sino anticipando el futuro.
  3. Transición: Esta etapa abarca desde cuando sales físicamente hasta procesar lo que estás viviendo. La caracteriza una palabra: CAOS. Hay pérdidas y duelos profundos, falta de estructura, ambigüedad, exageración de problemas. Para ayudarte en esta etapa, mantén horarios y costumbres. Uno sueña que pronto todo se "normalizará" de nuevo, pero esto toma tiempo… más de lo que uno espera.
  4. Asentamiento: Tienes que ser buen observador y de a pocos aprender tu nueva forma de vida. Esta etapa es de vulnerabilidad e incertidumbre y es necesario obtener ayuda de alguien que conoce de la cultura más que tú. La familia intenta volver a engancharse en una vida "normal", pero esto lleva al menos 1 año. Toma otros 6 meses más para que cada miembro de la familia encuentre su lugar (tenga su amigo local, etc.). No esperes sentirte totalmente 'en casa' hasta por lo menos 18 meses a 2 años.
  5. Re-arraigo: Uno se siente arraigado de nuevo, como en la primera etapa, pero dentro de la cultura nueva.

Adaptación por Laura Shelton, del libro de David Pollack: “Hijos de la Tercera Cultura: La experiencia de crecer entre mundos”

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