¿Cómo el voluntariado ha marcado tu vida?
Durante el voluntariado me dieron muchas oportunidades para servir en diferentes áreas. Mientras ayudaba a otros, descubrí que ellos también me estaban ayudando. El voluntariado ha ampliado mis horizontes y me ha hecho darme cuenta de que puedo hacer más cosas de las que creía posibles.
Michelle Tantillo, voluntaria con Cruz
Definitivamente las mejores experiencias han sido y son el involucramiento de universitarios en el voluntariado de nuestra organización. El sumarlos al trabajo de movilización, integrarlos en los procesos de enseñanza de las bases bíblicas, estadísticas y urgencia de la misión permite que se generen espacios de conversación, de cuestionamientos y de búsqueda junto a ellos.
Rolando Campos, MOVIDA, en el Perú
He participado en diferentes actividades como voluntaria, con diferentes ministerios, y he podido relacionarme con diferentes grupos de personas. Aunque no fueron tan duraderas, tuve la oportunidad de impactar sus vidas y mostrarles el amor de Dios a través de lo que hacíamos. Ver sus rostros, sonrisas y no solo decirles que Dios los amaba, sino también demostrarlo.
Johanna Bernuy, miembro del equipo VAMOS
El voluntariado ha permitido cultivar la humildad y esté dispuesto a servir para ayudar a los demás. También me ha ayudado a mejorar mis relaciones interpersonales y conocer muchos hermanos en la fe con los que no hubiera compartido de otra manera.
Gustavo Cubillos, maestro del Seminario Bíblico Filadelfia, Colombia
Tuve la oportunidad de ser voluntaria en COMIBAM 2017 realizada en Colombia, y todo lo vivido allí fue muy especial. En especial recuerdo una de las últimas noches de conferencia. Los voluntarios, que éramos de diferentes países, ya teníamos varios días trabajando y familiarizándonos, pero faltaba algo… Esa noche mientras cenábamos y descansamos en la sala de voluntarios, alguien tomó una guitarra y junto a unos cuantos, empezaron a cantar coros, luego nos fuimos uniendo más, y más personas, hasta el punto que ya nadie comía sino estábamos todos alabando a Dios, saltando, gritando; tanto así que llegaron participantes de afuera sorprendidos del escándalo armado dentro. Ese tiempo fue revitalizante para todos nosotros, y para mí fue como un adelanto de lo que viviremos en el cielo: naciones unidas alabando a nuestro Dios.
Ruth Lévano, peruana
Mi visión para las misiones mundiales se ha ampliado y he encontrado muchas oportunidades para ayudar con los proyectos misioneros aquí y en el extranjero. Servir junto a los miembros del personal y otros voluntarios ha sido de bendición para mí. Estoy muy agradecida de que Dios me haya enviado aquí.
Carla Sánchez, voluntaria con Cruz
La verdadera meta del voluntariado
El voluntariado tiene diferentes dimensiones, pero la verdadera pregunta es ¿por qué lo hacemos? ¿Cuál es el objetivo de realizar labores voluntarias? Y la respuesta está en una palabra clave: SERVIR. Si bien es cierto que la acción inmediata del voluntariado es la ayuda asistencial que se brinda a las personas, lo más importante es lo que está detrás, y es el deseo de impactar sus vidas con la Palabra de Dios y llevarles esperanza.
La meta del voluntariado es llevar la Palabra de nuestro Señor y la Salvación a las personas que se encuentran lejos de Él. Dar esperanza a todo aquel que tiene necesidad espiritual en condiciones precarias, confinamiento o enfermedad, comentó Isabel de Reyes, coordinadora de voluntarios internacionales para COMIBAM 2017.
Asi mismo nuestro servicio debe ser integral (necesidades espirituales y materiales). “Debemos ser como Jesús cuando le dice al ciego Bartimeo: ¿Qué quieres que haga por ti? Jesús estuvo siempre dispuesto a ayudar en lo que los demás necesitaban y su servicio fue por excelencia. El servicio no se trata de nosotros sino de ellos a quiénes servimos, de ver sus necesidades y trabajar en función a eso.”, dijo Wilson Smith Román Huacchillo, subcoordinador de CBU Univ. de Piura, Perú.
Por último, no olvidemos que la primera motivación siempre será agradar a Dios. En lo personal, creo que la meta principal de todo servidor voluntario es agradar a Dios por sobre todas las cosas, luego de este entendimiento, la meta automática se torna en ayudar a otros sin esperar nada a cambio, dice Carlos Lamprea, pastor, conferencista y director del Ministerio de Equipos Móviles JuCUM, Colombia.
Entonces, la meta del voluntariado se puede resumir en agradar a Dios amando a otros y llevando Su Palabra a través del servicio.