Decidió destruir sus ídolos

Foto de Mikhail Nilov: https://www.pexels.com/es-es/foto/gente-mujer-discurso-audiencia-8730787/

Tripty era la encargada de su barrio para organizar los festivales religiosos, su casa estaba bien decorada con ídolos de muchas de sus divinidades.

Los festivales religiosos están unidos a las celebraciones sociales, con bailes y comidas, ella es una persona muy sociable y por eso buscaba participar de la logística de estas celebraciones.

Su vida personal familiar era muy difícil, era maltratada emocionalmente por su esposo y su familia. Fue obligada a abortar a sus primeros dos hijos, lo que le impidió concebir nuevamente. Sin embargo, los que la indujeron a esa decisión la rechazaban por no poder darle hijos a su esposo. Sufría mucho por su esterilidad.

Un día, ella fue a un salón de belleza y escuchó la conversación de dos cristianas, una estaba dando palabras de consuelo y esperanza a la otra.

Tripty escuchó maravillada sobre este Dios que amaba y ayudaba, era algo nuevo para ella. Así que les pidió ayuda a estas dos mujeres y ellas la guiaron a una congregación donde ella acudió y le enseñaron sobre la Verdad.

Su proceso tomó un tiempo, pero luego ella sintió el deseo de compartir de Jesús con sus vecinos. El rechazo y persecución llegaron muy rápido. Sin embargo, ella persevera hasta la fecha y su dolor emocional ha sido sanado.

Ahora ella participa activamente en una pequeña congregación y decidió destruir los ídolos que aun guardaba en casa.

Miriam, quien sirve en Asia

Se buscan mujeres que…

Quieran vivir entre la gran población de mujeres nómadas del desierto.
• Compartan con las mujeres que son esclavas, la libertad en Cristo que ellas tuvieron al conocerlo.
• Enseñen a descubrir que no están solas para buscar agua, alimentar animales, barrer y concebir hijos.
• Se miren de manera valiosa, no como alguien que es útil solo para sacar algún provecho.
• Lleven el agua de vida que no les producirá sed jamás.
• Vivan entre la arena con ellas y les muestren otra manera de vivir: con paz y con gozo.
• Sientan el amor de Jesús cuando también moría por ellas.
• Rían con ellas cuando se cae el gran balde con agua que llevan sobre sus cabezas.
• Enseñen a otros a leer, escribir y contar.
• Ayuden a otros a descubrir sus derechos (palabra que no existe en su vocabulario).
• Les digan que no tienen que ser esclavas para siempre.
• Las abracen con compasión… un abrazo que jamás experimentaron.
• Las respeten y valoren por primera vez en sus vidas.
• Las hagan sentir dignas alguna vez.
• Lleguen a esos corazones que nunca se abrieron para nadie, duros como piedra, censurados, herméticos… cuyos sentimientos les hicieron reprimir por ser mujer, obligadas a no expresar nada, ni siquiera después del matrimonio.
• Compartan el Espíritu Santo que consuela el dolor de ver morir tantos hijos de hambre y sed o enfermos.
• Sepan escuchar a aquellas que perdieron a su madre al nacer, víctima de infecciones y hemorragias no atendidas.
• Contengan a aquellas niñas tan pequeñas que han sido circuncidadas, sometidas a esta práctica cruelmente y les expliquen que es mentira, que eso no fue idea de Dios.
• Curen heridas sangrantes en sus cuerpos y en sus almas.
• Hablen su mismo idioma para decirles: Dios te ama, eres especial, hay otros planes para ti.
• Quieran invertir sus vidas en lo eterno, dando algo para ellas.
• Las abracen como un tesoro, que las traten como hermosas.
• Estén dispuestas a doblar sus rodillas por estas mujeres, que son solo un objeto para la sociedad.
• Simplemente quieran ir a secar lágrimas.
• Cada día eleven una oración por ellas.
• Deseen ofrendar para que otras vayan.
• Que oren por mí que estoy entre ellas, para ser el mejor reflejo del amor de Cristo.
• Se buscan, se necesitan URGENTE, porque están muriendo sin Cristo.


M.G., misionera en África

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