
Cuidado bíblico y solidario
La Biblia nos presenta cerca de 100 versículos que específicamente nos hablan de la relación entre creyentes en la iglesia de Cristo; de cómo cuidarnos, amarnos

ESPIRITUALMENTE:
Enfrentarás guerras espirituales en el campo. Necesitas estar listo. Además, debes pedir apoyo en oración. Forma un “grupo general”: un grupo grande de personas que oren por ti mensualmente. Y un “grupo de confianza”: amigos que escojas para que oren por cosas específicas y estén disponibles en cualquier momento para llamarlos.
TEOLÓGICAMENTE:
Un misionero va a proclamar la Palabra de Dios. Es necesario prepararse con varios estilos de predicación y profundizar en la Palabra. Pregunta a tu pastor por sus recomendaciones para prepararte más.
CON TU IGLESIA:
Es nuestra tarea llevar la información y el desafío a las iglesias y a los hermanos. No solo se trata de prepararte a ti mismo, sino que también tienes la responsabilidad de preparar a otros: tu iglesia, tu pastor (dejando tus ministerios en las manos de otros), tu familia y tus amigos.
CON EL IDIOMA:
El inglés es el idioma internacional y es de suma importancia aprenderlo. En muchos casos, donde vayas, el idioma nacional será enseñado desde la base del inglés.
CON UNA AGENCIA MISIONERA:
Una agencia misionera es una entidad que trabaja junto a la iglesia para ayudarte a llegar al campo. No proveen fondos, sino orientación, el lugar donde puedes servir y un equipo donde puedas integrarte. Una agencia cuenta con personas que te reciben en el campo, años de experiencia para guiarte, ayuda con visados, trámites y mucho más.
EMOCIONALMENTE:
Prepárate para afrontar los cambios, para ser parte de un equipo y para recibir una cultura nueva. Desarrolla relaciones interpersonales, ya que las misiones son hacia la gente y con la gente. Deja que Dios toque temas personales. Cada cosa, incluso una falla pequeña, puede verse grande en el campo misionero. Si tienes una tentación o lucha, puede volverse más fuerte en el campo. Si tienes heridas del pasado o una personalidad particular, permite que Dios te transforme.
A TU FAMILIA:
Debes preparar tanto a los que se van contigo (como tus hijos) como a aquellos que podrían quedarse atrás.
PROFESIONALMENTE:
Dios va a usar cada habilidad y fuerza que tienes, aunque aún no sepas cómo. Trabaja para que tus fortalezas sean aún más fuertes.
CULTURALMENTE:
Entiende las otras culturas y sus costumbres para no chocar ni faltarles el respeto.
CON UN PLAN Y FECHAS LÍMITES:
La vida de un misionero está llena de planeamiento intencional y con propósito. Nadie dará estos pasos por ti; tú debes tomar la iniciativa. Después de buscar a Dios, ponte metas y fechas en una línea de tiempo. Aunque debemos ser flexibles porque todo sucede en Su tiempo, tener planes y fechas te ayudará a enfocarte en el siguiente paso.
CON UN EQUIPO DE APOYO:
Todo misionero debe tener un equipo de apoyo que incluya mentores, personas que oren, y quienes animen, orienten y promocionen su llamado. El misionero debe ser respaldado, por lo menos, por una iglesia que entienda su llamado y lo acompañe tanto en la oración como en las finanzas.

La Biblia nos presenta cerca de 100 versículos que específicamente nos hablan de la relación entre creyentes en la iglesia de Cristo; de cómo cuidarnos, amarnos

El apóstol Pablo, aún con todos sus logros en la misión, también necesitó cuidado integral.

Esas frases de “unos a otros” revelan la responsabilidad de las iglesias enviadoras: • Busquen lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua (Romanos 14:1