4 Ingredientes Faltantes al Discipulado

Un Impacto Mundial: Este impacto debe ser en todo el mundo. Debe ser un impacto y no una influencia. «Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.» Hechos 1:8. Hay 4 preguntas que como discípulos e Iglesia de Cristo nos debemos hacer: ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? (Romanos 10:14-15) Nuestro estilo de vida debe estar alineado a lo que Dios nos demanda para que cuando lleguemos a un lugar para hacer discípulos las personas digan: “Ahí vienen los hermosos pies del que anuncia la paz, del que anuncia las buenas nuevas”.
La estrategia de Cristo: Un solo hombre no puede estar en todo el mundo a la misma vez, para eso es necesario que tengamos una estrategia pero no cualquier estrategia, sino la misma que Jesucristo nos enseñó a los largo de los 4 evangelios. Él invirtió cerca del 85% de Su tiempo con sus discípulos, dentro de sus 3 años de ministerio. Jesús escogió a doce hombres para que lo acompañaran, ellos fueron enseñados en un contexto de verdad y vida en el ministerio. A Jesús le tomó 3 años sacarle el Simón a Pedro, pero a pesar que Jesús le cambió el nombre a Pedro, Él sabía que todavía seguía siendo carne. Fue después de la resurrección cuando Pedro entendió quién verdaderamente era Jesús, luego de eso él salió para impactar al mundo. Jesús motivo a Sus discípulos y los desafío para cumplir con la Gran Comisión.
La multiplicación de discípulos: Si vas a discipular a otros desde tu silla, no te sorprendas cuando tus discípulos hagan lo mismo con otros, debemos hacer discípulos como Jesús. ¿Acaso un cristiano “relajado” podrás hacer discípulos que impacten el mundo? Que nuestra oración siempre sea que podamos multiplicar a Cristo en nuestro camino de obediencia hasta lo último de la tierra. Invertir en la vida de otras personas para que ellos también se multipliquen es costoso y es un proceso lento, no se hacen discípulos de la noche a la mañana, hacer discípulos es hacer un pequeño cambio que haga grandes diferencias.
Compartir verdad y vida de manera intencional:mLas cosas que compartas con tus discípulos deben de ser una realidad en tu vida, no debemos repetir las cosas o las enseñanzas como si fuéramos loros. Es más importante que entiendas lo que estás escuchando más de lo que puedas llegar a hablar. «Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas, porque habéis llegado a sernos muy queridos.» 1 Tesalonicenses 2:8, Pablo estaba siguiendo el ejemplo de Jesús y ese es el mismo patrón que debemos tener en nuestras vidas, Jesús nunca llevó a Sus discípulos a un seminario bíblico para recién empezarlos a discipular. Él empezó en casa para que así ellos impacten alrededor del mundo.
Jesús es nuestro ejemplo como discipulador, fue informal y relacional. Nunca los llevó a una clase, Él llamó a Sus discípulos, los capacitó y los comisionó. Él les enseñó mientras iban en el camino aprovechando las oportunidades que se presentaban a diario. Jesús siempre fue modelo para Sus discípulos, les animó y les corrigió, les dio trabajo y responsabilidad, para que después, Él partiera y ellos pusieran en práctica todo lo que se les había impartido.