Evangelismo es una Inversión

El mundo necesita vernos de cerca. NO debemos quedarnos a un brazo de distancia, sólo dándoles folletos.
Hacer evangelismo es sacrificador. Tienes que estudiar, memorizar versículos, dar tu tiempo, tus bienes y recursos. Es un acto de servicio. Tienes que tener una actitud de servir en todo, de dar lo mejor de ti.
Entregar a Dios tus miedos, dudas, frustraciones y cualquier obstáculo que impida que el Espíritu Santo te use para compartir tu fe. Dios te ayuda a sobrepasar cualquier obstáculo. Él quiere darte Su poder, sabiduría, amor, compasión y palabras para ganar a las personas con el Evangelio.
Empezar con la oración. Hay que orar para que el Señor prepare tu corazón y el corazón de la persona con quien vas a hablar.
Entender bien conceptos básicos de la fe y saber cómo explicarlos en una forma fácil de entender.
Memorizar versículos importantes de la Biblia para poder respaldar tus explicaciones.
Comparte tu vida personal – ambos lados comparten sobre su vida, su familia, su trabajo, sus estudios, sus pasatiempos, etc.
Preguntarle sobre su iglesia. Si no va a una iglesia se puede preguntar si alguna vez había asistido y qué tal le fue.
Compartir porque te gusta tu iglesia. Ejemplos: La música, los mensajes, tus amigos cristianos, etc.