Seamos la luz y la sal en el mundo laboral

Seamos la luz y la sal en el mundo laboral

No es coincidencia que Jesús basara muchas de sus parábolas e ilustraciones en actividades ocupacionales.

Y es que mientras trabajamos tenemos la oportunidad de mostrar la diferencia que Dios hace en nuestras vidas y es a través del cual Dios nos hace más como Cristo.

“Nuestro testimonio en el trabajo tiene vital importancia. Es difícil que nuestros colegas evalúen nuestra relación con Dios o nuestro servicio en la iglesia, pero sí pueden formarse opiniones en base a nuestra actitud en el trabajo”, dijo Graeme Kent, misionero con SIM.

Por eso debemos orar por los cristianos que van al trabajo cada día. Y entender que “el trabajo secular no es menos honroso ante Dios que el de un pastor por ejemplo, ya que el ministerio no es la única manera de glorificarlo. De hecho, Dios llama a la mayoría de cristianos a esferas ‘comunes’ de trabajo y al aceptar este llamado podemos cumplir su voluntad”, dijo Andre Yee, ejecutivo de tecnología.

El trabajo debe ser una herramienta para ayudar al resto y no sólo para nuestro propio beneficio y hasta que no lo hagamos, no nos sentiremos realizados. Debemos tener una vocación de sacrificio, servidumbre y desinterés, dijo Timothy Keller, autor y pastor estadounidense.

Cuando sólo trabajamos para conseguir lo que queremos, mostramos que el Evangelio aún no ha cambiado nuestro corazón, ya que el Evangelio nos hace agradecidos, generosos, humildes y nos da paz interior. ¡Dejemos que el Evangelio transforme cada área de nuestra vida!

Revista VAMOS abril 2015

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