Las dos batallas que trae la soltería

Cuando Dios vio a Adán por su cuenta en el Jardín del Edén, Él dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18). Así que Eva fue creada para satisfacer la necesidad de compañerismo de Adán, y los dos se reunieron de por vida en la relación sexual del matrimonio.
Aunque el Nuevo Testamento es positivo acerca de la soltería, no hay duda de que el matrimonio es considerado como la norma. Es el regalo de amor de Dios a la humanidad y el mayor contexto en el que se cumple nuestro deseo de intimidad. Es por lo tanto probable que los solteros luchen con la soledad y la tentación sexual.
Esas luchas ciertamente no son exclusivas de los solteros, pero son una parte muy importante de su condición individual. Algunos buscarán eliminarlas casándose. Otros elegirán no casarse o se sentirán incapaces debido a sus circunstancias, su personalidad, o su atracción sexual. Es probable que se enfrenten a una batalla de por vida con la soledad y la tentación sexual.
Esas dos batallas están estrechamente relacionadas. Mientas más solos estemos, es más probable que tengamos que luchar con la fantasía sexual y que caigamos en pecado.
Tenemos que ser proactivos en la búsqueda de ayuda en estas áreas. Nosotros no estamos diseñados para estar por nuestra cuenta, y si no estamos para casarnos, ya sea a corto o largo plazo, debemos tratar de satisfacer nuestra necesidad de intimidad en otras relaciones.
Eso significará tomar la iniciativa de mantener un estrecho contacto con amigos y familiares. Debemos ser disciplinados en “huir de la fornicación” (1 Corintios 6:18). A menudo ayuda tener uno o dos amigos cercanos a quienes tengamos que rendir cuentas en esta área.
Adaptado de “4 cosas que Dios le dice a los solteros” en www.thegospelcoalition.com. Por Vaughan Roberts, sirve como rector de la Iglesia de San Ebbe en Oxford y es presidente de “La Proclamación de la confianza”.
Algunas preguntas para responder:
¿De qué maneras piensas que podrías descuidarte como soltero en el campo? ¿Cómo puedes prepararte ahora para este desafío?
¿Qué fortalezas tienes para aportar en un equipo misionero?
¿Qué tipo de apoyo vas a necesitar en el campo? Describe a la persona que es un apoyo para ti.
¿A quién puedes rendir cuentas en el campo?