Hoy es la oportunidad

Hoy es la oportunidad

Un eritreo delgado que se había quedado sin dinero por el costo del pasaje y no había comido en una semana. Un sirio con los pies hinchados llenos de ampollas debido a una larga caminata, una señora con un pequeño bebé en sus brazos y un libio que necesitaba atención médica inmediata.

Cada uno de estos refugiados fue creado a la semejanza de Dios. Un gran número está traumatizado, y tienen muchas preguntas. Los musulmanes constituyen el 73% de estos refugiados, muchos de los cuales están profundamente conmocionados por las atrocidades cometidas en nombre de su religión. Se preguntan ¿por qué hay tanta injusticia, violencia, corrupción, subdesarrollo y supresión de las minorías en su país de origen si el Islam es la mejor de todas las sociedades? ¿Por qué tienen que moverse hacia el oeste para vivir en paz y practicar libremente su religión? ¿Por qué las naciones hermanas musulmanas bloquean su entrada mientras las naciones occidentales ‘infieles’ generosamente abren la puerta? Muchos vienen de “pueblos no alcanzados” y nunca han oído el Evangelio, ni han conocido a un seguidor de Jesús antes. Ellos echan de menos sus familias y desean hacer amistades.

Esto proporciona miles de oportunidades para servir en el nombre de Jesús. No todos serán capaces de quedarse. Algunos serán reubicados y otros, enviados a su país de origen. ¿Volverán con Jesús en sus corazones? Aun si no reciben a Jesús, han experimentado el amor cristiano, la libertad religiosa, la tolerancia, el respeto a la mujer, medios pacíficos para resolver los problemas de la sociedad y regresará a su país de origen con una mente abierta.

No hay tiempo que perder ya que la apertura de los refugiados es temporal, y dura hasta que hayan encontrado trabajo y estén establecidos. Nuevas olas de refugiados se espera en los próximos años. Dios puede transformarlo en una nueva oportunidad.

Por Detlef Bloecher, director de German Missionary Fellowship (DMG)