País pequeño, grandes hechos

  • La identidad judía cultural, nacional y espiritual no se ha perdido a pesar del masivo exilio hace 2000 años.
  • Israel es la única democracia liberal en el Medio Oriente.
  • Desde el nacimiento de Israel en 1948, la población ha crecido 5 veces.
  • Sus 6.5 millones de habitantes provienen de varios entornos étnicos con religiones y tradiciones distintas.
  • El hebreo y el árabe son los idiomas oficiales de Israel, aunque en las calles se escuchan otros idiomas, en especial el inglés.
  • Los judíos representan la población más numerosa con el 77.2%
  • Los ciudadanos no judíos, mayormente árabes, abarcan el 22.8% restante.
  • En cuanto a la educación, en Israel la asistencia escolar es obligatoria desde los 5 años de edad y gratuita hasta los 18 años.
  • Existen universidades reconocidas a nivel mundial debido a la investigación científica desarrollada en sus centros.
  • A los 18 años de edad, la mayoría de los ciudadanos israelíes prestan el servicio militar (3 años para los hombres, 2 para las mujeres).
  • Las fuerzas armadas de Israel destacan entre las mejores del mundo por su alto grado de motivación y profesionalismo.
  • Israel es la nación que absorbe más inmigrantes en la tierra. Inmigrantes vienen en busca de democracia, libertad religiosa y oportunidad económica.
  • La bandera es de color azul y blanco, con la Estrella de David en el centro, y se basa en el diseño del manto de oración judío (talit).
  • Su emblema oficial tiene 2 ramas de olivo que representan el anhelo de paz, y el candelabro (menorá) que se encendía en el Templo de Jerusalén.

Los vínculos judíos con la tierra de Israel

 

El vínculo judío con la tierra de Israel y su amor por ella data de casi 4000 años. La narración bíblica muestra que Dios le dijo a Abraham ir a la tierra que Él le mostraría (Gn. 12:1). Abraham tuvo tanta fe y confianza en Dios que dejó su casa y comunidad, confiado en la promesa divina (Gn. 12:3). Dios le prometió a Abraham que él y sus descendientes heredarían la tierra de Israel como posesión eterna. Bíblicamente, los derechos judíos sobre esta tierra son eternos e incondicionales. No se trata solamente de una promesa divina, sino es parte de la misma obra de la creación.

Es por eso, que los reclamos palestinos de soberanía sobre porciones de Israel y particularmente sobre Jerusalén son ilegítimos no solo a la luz de la historia bíblica sino también a la luz de los siglos de la historia mundial. Israel se convirtió en nación 2000 años antes de que surgiera el islam en el siglo VII d.C. y ha mantenido una presencia continua en la Tierra Santa por muchos siglos.

Judaísmo