La nueva cara de las misiones médicas
En el valle Rift, en África, si un niño se rompe un hueso, irá al hospital rural de misioneros Kibuye Hope, y por primera vez en los 73 años de historia de ese hospital, podrá ser atendido por un cirujano misionero que es de Burundi.
Ese cirujano, Alliance Niyukuri, se unió al staff misionero de Kibuye Hopeen 2018, después de completar su formación en Gabon. Él es uno de los100 primeros graduados de la PanAfrican Academy of Christian Surgeons(PAACS La academia de africana de cirujanos cristianos).
Espero que mi presencia aquí pueda animar a otros Burundis y permitirme ser un modelo a seguir para los estudiantes que vienen al hospital misionero, dijo Niyukuri. El Señor está llamando más y más jóvenes graduados como yo, nos llama a servir en hospitales misioneros.
Las necesidades africanas llevaron a los cristianos occidentales a enviar doctores al continente para tratar a los pacientes en hospitales misioneros. Pero pronto las desventajas de este modelos e hicieron obvias.
Los doctores misioneros trabajaban bajo circunstancias difíciles, atendiendo una enorme cantidad de casos, hasta que era tiempo de retirarse. Pero los hospitales misioneros ahora han encontrado otro enfoque y se han convertido en hospitales de enseñanza.Como el Hospital Tenwek en Kenya, que fue fundado por Wold Gospel Missionen 1935 y empezó a entrenar enfermeras kenianas en 1987; comenzó un programa de internos médicos en 1995 y estableció un programa de residencia en cirugía general en 2007. Todo mostraba que entrenar médicos africanos era una mejor manera de afrontar la necesidad.
Las misiones en la salud pueden ser muy variadas, ya que el cuidado del cuerpo humano puede darse en múltiples áreas. Quienes participan de ellas pueden ser médicos generales, dentistas, cirujanos, fisioterapeutas, oftalmólogos, dermatólogos, entre otros.
Sin embargo, algo que todas las misiones en esta área tienen en común es que una de las partes más difíciles y más retadoras es la compra de medicamentos. Y en muchos casos, es lo que puede llegar a frenar algún tipo de iniciativas, sobre todo cuando se necesita adquirir medicamentos especiales para los problemas de salud propios de cada comunidad, lo que termina elevando el costo de la inversión.
Por otro lado, la adquisición de los equipos necesarios para dar la atención a las personas también implica una necesidad adicional, ya que estos deben ser trasladados hasta el lugar donde se realizarán las consultas.
Tomar la decisión de ir no es fácil, y la falta de apoyo económico para cubrir lo necesario es algo que muchos misioneros en el área de la salud experimentan.
Una buena salud espiritual
Las misiones no buscan solo ayudara que las personas recuperen su salud física y sanen sus dolencias, sino que apuntan a ofrecerles buena salud espiritual.
Son una forma de mostrarles cuánto les ama el Padre, cuán atento está a todas sus necesidades al disponer corazones de profesionales, tiempo y recursos para atenderlos, mencionó Liz Herrera, misionera y odontóloga colombiana.
En muchos lugares alrededor del mundo los sistemas de salud colapsan, el servicio es pésimo y los recursos insuficientes.
Muchos incluso carecen de acceso a estos servicios, sobre todo los migrantes o refugiados.
Es tanta la necesidad de servicios de salud que hay en el mundo que es necesario que, como la iglesia de Cristo, pongamos a disposición todo nuestro conocimiento y tiempo al servicio de Dios y así mostrar su cuidado y amor a cada país, ciudad, pueblo y persona a la que Dios nos permita llegar, agregó Liz, quien ha participado en distintas brigadas médicas y se prepara para salir al campo.
Es hacer tangible la compasión del Señor por los que sufren, siendo Sus instrumentos, mencionó Juan José Moreno, pediatra y participante de brigadas médicas.
He trabajado con diversas iglesias y organizaciones misioneras, tanto de mi país como de otros países. La labor ha sido hermosa, hecha con calidad y pasión por las personas que hemos atendido, finalizó.