No hay una separación

No hay una separación

Durante años he visto que no hay una separación entre lo que hacemos, quiero decir profesionalmente y la fe que profesamos, de tal manera que eso es una constante en los últimos años de nuestra vida.

En la iglesia, ha sido bien difícil. El 90% son bastante receptores pasivos y bastante cómodos, pero eso ha sido algo como una tradición, una costumbre dentro de la iglesia.

Pero también, hay experiencias muy bonitas para compartir. Varios jóvenes, en distintas circunstancias en su horario laboral, aprovechaban para comer con algunos compañeros y les daban las Buenas Nuevas de salvación en Cristo.

Un par de miembros de la iglesia trabajan en el mercado oriental, en donde todos los días a los que llegan a hacerles compras, les entregan el tratado y les hablan acerca de su vida cristiana y los animan y oran por ellos porque algunos les piden oración.

Estamos recibiendo una capacitación con el hermano Jessie Rodriguez acerca de discipulado a los líderes de distintos sectores del mercado.

Benigno Tórrez, profesor y pastor de la Iglesia Bautista Filadelfia-CIEMBIN, Nicaragua

Los ministros profesionales a menudo ven el domingo como "lo principal", mientras que, para la mayoría de su congregación, de lunes a sábado es "lo principal".

El papel de la iglesia

Revista VAMOS junio 2022

Tu trabajo en el Reino

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Considere tener servicios de comisión para laicos, donde la congregación ora y envía a los que están en el lugar de trabajo.