10 cosas que debes saber al compartir tu fe con un musulmán

Usa la Palabra de Dios: Los musulmanes respetan la Biblia como Escritura revelada por Dios. Aprende a citar la Biblia cuando hables con musulmanes y muestra versículos que hablan específicamente del tema que estén tocando. Anima a tu amigo musulmán a leer el Nuevo Testamento. 

 

Sé constante en oración: Es el Espíritu Santo quien lleva a las personas a Cristo. Ora antes, durante y después de compartir con ellos. La oración contestada es uno de los factores más influyentes en los musulmanes que se acercan a Cristo. Pregúntale a tu amigo musulmán si puedes orar por él y luego hazlo. 

Sé un amigo genuino: A menudo toma muchas conversaciones para que un musulmán empiece a entender del cristianismo. Ellos necesitan ver el cristianismo viviéndolo en nuestras vidas diarias. Sé intencional y relacional, pasa tiempo con ellos haciendo cosas que ambos disfruten, invítalos a comer en familia, comparte de tu cultura. De esta manera verán cómo tu fe impacta tu vida diaria. 

Haz preguntas que los haga pensar: Los musulmanes, como la mayoría de personas, a menudo responden y aprenden mejor cuando hacen preguntas más que cuando solo reciben información. ¿Cómo podemos recibir la aprobación de Dios? ¿Cómo podemos ser perdonados? Estas son el tipo de preguntas que los hace pensar y los preparará para que entiendan el mensaje. 

Escucha atentamente: Los musulmanes nos tomarán en serio cuando los hayamos escuchado cuidadosamente y sepamos qué es lo que creen. Cuando se sientan que han sido escuchados, estarán dispuestos a escucharnos también. La comunicación tiene que ser recíproca, podemos aprender mucho de ellos. 

Presenta tus creencias abiertamente: Los musulmanes esperan que compartamos con ellos nuestras creencias, ellos respetan a las personas “religiosas”. No tengas miedo de compartir tus creencias, abierta, respetuosa y claramente. 

No discutas: Muchos musulmanes vienen de cultura dónde la razón no es el factor primario para determinar la verdad. Por lo tanto, la razón puede algunas veces tener un rol limitado, convenciendo a los musulmanes. Evita las discusiones, podrás ganar la discusión, pero perderás un amigo en el proceso. Algunas cosas no pueden ser resueltas a través de los argumentos o debates. 

Nunca denigres a Mahoma o al Corán: Los musulmanes en todo el mundo están siendo moldeados por la palabra y el ejemplo de Mahoma. Un insulto a Mahoma automáticamente es un insulto a ellos como seguidores suyos. También debemos ser cuidadosos de no hablar irrespetuosamente del Corán, del cual los musulmanes creen que es la palabra de Alá. 

Respeta sus costumbres y sé sensible: El mostrar respecto a los valores y costumbres de nuestros amigos musulmanes, les demostramos que los valoramos y les importamos. Sé cuidadoso cuando trates con miembros del sexo opuesto, abstente de hacer bromas sobre cosas sagradas, y no pongas tu Biblia en el suelo o en el regazo porque se verá irrespetuoso. 

Persevera: No debemos rendirnos si nuestro amigo musulmán no responde al Evangelio inmediatamente. Los musulmanes tienen mucho por repensar cuando son desafiados con el mensaje del Evangelio. Pero ten la seguridad que la Palabra de Dios hará Su trabajo, en Su buen tiempo.

 

Mira más sobre este tema en la edición Apologética para el mundo de hoy de la Revista VAMOS.

 
Apologética
Categoria: