
Pastor a pastor: así la iglesia crece
Nosotros debemos entender que somos la fuerza local.

“Uno de los problemas es que muchas veces nosotros no hemos participado antes financieramente en la obra misionera, si no sabemos dar para la obra, no aprendemos a recibir para la obra y administrar lo que Dios da. Como llamados a servir en misión, los primeros que deben poner dinero en la obra somos nosotros mismos, especialmente si es para proveer nuestras necesidades básicas y de ministerio personal; luego invitamos a otros.”
Gio, líder en SIM Latinoamérica
“En nuestras iglesias latinas falta la cultura de la generosidad, especialmente en dar para los que están sirviendo. Muchos aún tienen problemas con dar el diezmo y dar a la Misión. No la ven como algo que deben hacer, sino la ven como algo opcional, y esto causa que no haya compromiso”.
Julieta Murillo, directora de SIM Latinoamérica
“Creo que con toda libertad los obreros y los movilizadores debemos de tener convicción cuando hablamos sobre finanzas. Ya no estamos en el pasado como hace diez o quince años cuando nos limitábamos a expresarnos, como si estuviéramos hablando algo antibíblico”.
Roshni, sirviendo en Asia

Nosotros debemos entender que somos la fuerza local.

Dios nos ha llamado a proclamar las Buenas Noticias a todo ser humano y en toda latitud geográfica: que Jesucristo es Señor de señores, y que sólo en Él existe

Necesitamos ayudar en el discipulado, enseñando a nuestros hermanos a utilizar de manera correcta sus finanzas.