¡Por supuesto! Siempre y cuando utilices tu trabajo para tener contacto con la gente y hacer evangelismo y discipulado. La idea es ser sal y luz donde Dios te ha puesto, no pensar que vas a trabajar y en tus tiempos libres, tener un ministerio. Toda la vida es ministerio.
Debes ser un gran ejemplo y testimonio en tu trabajo donde sea que estés trabajando, ya sea en tu propio país o en otro.
Usar tu profesión no es para evitar levantar fondos, sino porque te da la mejor conexión con la gente.
Al servir con tu profesión, no siempre hay manera de recibir salario parcial o completo. Será algo para conversar con tu agencia y el lugar en donde quieres servir.
Es posible que esté orando acerca de la mejor manera de financiar su ministerio. ¿Deberías ser un “fabricante de tiendas de campaña” y trabajar mientras ministras? ¿O deberías recaudar apoyo personal? Ambos son bíblicos.