Círculo del silencio

Círculo del silencio

En México existe una región con el 1% o menos de Evangelio, esta zona es denominada el “Círculo del Silencio” por un ministerio llamado Buenas Nuevas.

La familia de Roberto Agrafiotis, Dennis Johnson y Mauricio Acuña fueron los que comenzaron este ministerio, al entender la necesidad y urgencia que hay en estos lugares.

Realmente al que Dios usó para empezar esto, fue a Roberto, quien tomó los datos del censo del INEGI del año 2010.

El círculo del silencio es la región en el centro del país que abarca 115 municipios con menos del 1% de Evangélicos. El círculo abarca 8 estados, pero son principalmente 5 estados.

La presencia del catolicismo define completamente la identidad de lugar. “Sospechan de todo el que no es católico, altos niveles de violencia familiar, jóvenes y adultos adictos, educación controlada por la iglesia católica, etc”, Dennis dijo.

Debido al trabajo de investigación estadística y también al ver la realidad al llegar a estos lugares, se comenzó una movilización, que al principio no fue considerada a profundidad. “Desde el tiempo en que hice la investigación en adelante compartí la información, pero en ese tiempo no se habían interesado mucho y fue en el 2011 cuando empecé a poner todo más en forma”, Roberto dijo.

Fue gracias a esta unión y promoción de la necesidad que surgió de estas reuniones de la mano de Mauricio, Roberto y Dennis, que más personas tuvieron conocimiento de esta necesidad, logrando que llegaran más personas a esta zona para compartir la Palabra de Dios, dentro de estas familias misioneras también se encuentran la familia Leyva, Chavero y Alvarado.

Algunos misioneros llevan varios años estando en el campo, sembrando la Palabra de Dios. La familia Chavero ha vivido siempre en San Luis de La Paz, perteneciente al estado de Guanajuato, el estado menos evangelizado y el segundo estado más católico del país, a su vez uno de los estados más violentos.

“Actualmente el ministerio está establecido en la comunidad Misión de Chichimecas, donde tenemos ocho años sembrando el Evangelio, de los cuales surgió una Iglesia hace tres años”, dijo Jesús Chavero.

Gracias a Dios, la semilla está siendo regada, los misioneros después de algunos años han logrado ver avances en los campos de misión. En los último dos años han visto avances en los miembros y su compromiso y crecimiento.

“La clave ha sido el discipulado, la dedicación de tiempo a la enseñanza y el pastoreo para el crecimiento de los miembros. Cuando hemos visto gente irse es por la falta de compromiso con el Señor y con la Iglesia, pero también el abandono a prácticas de pecado que les impiden seguir al Señor”, dijo Jesús.

El avance también es por el compromiso del equipo de oración, el apoyo económico y la estrategia de trabajo, en el entendido que existen retrocesos debido a la presión del pueblo hacia las personas que ya están escuchando de Dios.

“Nos apegamos mucho a la estrategia y la oración, ya hay lo que es como una iglesia ya edificada. Los retrocesos vienen cuando los encara el padre (sacerdote) o los encara su familia, ocasionando que ya no se reúnan porque ellos son católicos y no pueden dejar de serlo”, Mauricio dijo.

Recordando que es nuestra misión llegar a los pueblos no alcanzados, no solo de México, sino del mundo y que es necesario hacer el esfuerzo por compartir con las iglesias la necesidad que hay del Evangelio.

Merari Garcia, colaboradora del Equipo VAMOS