No se necesita una audiencia grande para ser influencer

Un influencer es alguien que busca cambiar la mente o acciones de alguien, hemos pensado que es alguien que cuenta con millones de seguidores.
Pero, no se necesita en realidad una audiencia grande para ser influenciador, sino que es el llamado de Dios para uno de nosotros.
“Influenciar a otros no solo es un privilegio, sino también una responsabilidad”, dijo el Dr. Charles Stanley, pastor y autor en los Estados Unidos.
La iglesia es un agente reconciliador. De ahí que el cambio es desde adentro (desde cada creyente, miembro de la iglesia) hacia afuera (cada creyente aportando de manera bíblica y correcta) para ser de influencia en su sociedad y de testimonio a las naciones.
“Es muy bueno cuando la iglesia entiende que ha sido enviada al mundo para amar, servir, sanar y liberar compartiendo el Evangelio que transforma toda la existencia humana en el poder del Espíritu Santo”, dijo Carlos Scott, facilitador de la iniciativa Misión GloCal.
Dios confió el don del sacerdocio (1 Pe. 2:9) a todo el pueblo redimido por la sangre del Cordero, por lo tanto, todo miembro de la iglesia es llamado a proclamar las maravillas del Señor.
El Espíritu Santo ha sido derramado sobre todos los cristianos y no sólo sobre algunas personas seleccionadas. De manera que no hay excusa.
“Cada cristiano sea ministro, laico o misionero transcultural es llamado al trabajo de solidaridad con todo el cuerpo de Cristo y el mundo. La clave es reconocer que la tarea le pertenece a toda la iglesia y actuar en consecuencia a ello”, dijo Carlos.
Nosotros, la iglesia, somos llamados a cumplir la gran tarea misionera en toda la tierra y es un enorme privilegio ser considerados por el mismo Señor, y ser parte del maravilloso plan de rescatar a la humanidad.
Claro, un influenciador en Instagram cuenta con muchos seguidores. Pero también cada uno de nosotros ya tiene su esfera de influencia.
No debemos pensar en tantas personas a la vez, porque esto es abrumador y al final no hacemos nada.
Ni Jesús se enfocó en tantos discípulos o seguidores a la vez. No debemos menospreciar el factor multiplicador de enfocarnos en solo 2 a 12 personas. Hay muchas historias donde una persona tomó el tiempo para evangelizar y discipular poca gente, pero, estas personas llegaron a tener aún más influencia.
Solo debemos recordar, como dijo Eunice Rodiles, quien sirve con Múdate en México, que tenemos cierto grado de responsabilidad y también de influencia con nuestro testimonio.