
Elementos indispensables en una conferencia misionera
La celebración de una conferencia misionera puede ser el evento más impactante del año, especialmente si es objeto de una cuidadosa preparación.

¡Qué emocionantes son las conferencias misioneras! Ni que hablar de los campamentos, los conciertos de oración, recibir a los misioneros en nuestras casas o en nuestras reuniones.
Seguro que al oír todos los testimonios, el corazón se nos conmueve y decimos “a partir de ahora” voy a dar para ellos, o yo les prometo que cada mes les enviaré y depositaré mi compromiso, cuando reciba esa deuda pendiente daré algo especial para ustedes.
¡Ay! ¡Cuántas promesas hemos hecho y hemos comprometido nuestra palabra! Ellos se fueron animados por encontrar a un compañero más para el ministerio.
Hicieron un presupuesto basado en nuestra promesa y se fueron confiados.
Parece que los Corintios tenían un problema similar, deseaban hacerlo, hablaban de hacerlo, pero pasaba el tiempo y no se concretaba.
El Apóstol Pablo usó el testimonio de los macedonios que eran paupérrimos, para darles una lección de que no se trata de tener mucho dinero, sino se trata de obedecer y cumplir la palabra que damos.
La ley espiritual es esta, primero decidimos, luego Dios proveerá a tiempo, finalmente cumplimos lo prometido en fe.
Claudia Bustamante, con RAIM en Argentina

La celebración de una conferencia misionera puede ser el evento más impactante del año, especialmente si es objeto de una cuidadosa preparación.

Fue después de una conferencia misionera que los jóvenes de la iglesia organizaron un viaje para visitar las nuevas iglesias plantadas.

Algo muy importante es que los expositores sean personas que puedan transmitir con verdadera pasión su amor por alcanzar a las naciones para Cristo.