
Sacudir para poder trabajarlo
La vida de una persona es como un vaso de agua con sedimento en el fondo. En nuestro país y con nuestra familia, el agua parece limpia.

La adaptación a la cultura en España ha sido un desafío debido a su complejidad y variabilidad para Osman, quien sirve donde hay siete pueblos que no tienen testimonio evangélico.
“Las diferencias en modismos, costumbres y la percepción como forasteros han creado barreras, pero el amor y el servicio han sido claves para romperlas. Es difícil el no tener hermanos en Cristo a tu alrededor y eso te hace valorar mucho más a la iglesia y la comunión. La cosmovisión católica del lugar es también otro desafío en este lugar pues el no celebrar con ellos, de alguna manera, marca una diferencia que puede ser tanto positiva como negativa”, dijo Osman.
Osman explica que en la adaptación al campo, Dios le guió a buscar romper las barreras sociales y culturales, además de llegar a amarlos.
“Estoy convencido de que nadie se puede resistir al amor. Hay que entregarse al servicio de los demás. Entregarte a la cultura que quieres alcanzar sin violar los principios bíblicos requiere amor. La teología vendrá una vez que la hayas demostrado”, Osman dijo.
Osman aconseja a quienes se están preparando para salir al campo que deben desarrollar su fe en el Señor.
“No importa lo que venga si permaneces en Él. Aprende todo lo que puedas, todo puede servir, pero nada te sostendrá como tu relación con el Señor. Debes ser tolerante y paciente, en especial en el proceso de choque cultural que puede durar más de lo que dicen los libros. Debes dejar a Dios obrar a través de tu vida y que te vaya transformando para sentirte de alguna manera cómodo en la cultura que estas abrazando”, dijo Osman.
En un país tan cerrado al Evangelio, las estrategias deben de ser diferentes, dijo Osman.
“Si bien hay progresismo en las grandes ciudades, este es menos agresivo en las poblaciones. Aquí en las poblaciones pequeñas las prácticas religiosas son parte misma de la identidad de la población. Aquí lo que se necesita es que las personas vivan un Evangelio real y legítimo”, dijo Osman.
Tienes que vivir realmente lo que predicas, explica él.
“Necesitan conocerte en las conversaciones, en tu comportamiento, en tu respeto hacia sus costumbres, en tus responsabilidades como ciudadano, en tu participación en alguna asociación al servicio de los demás, etc. Nosotros hemos hecho muchas actividades, pero si lo anterior no se acompaña con las relaciones personales y la constancia de tu presencia, puede que el trabajo sea en vano o que el tiempo ahogue la semilla sembrada”, dijo Osman.
Luigi Zelote, colaborador del Equipo VAMOS
Por eso, ustedes deben esforzarse por añadir virtud a su fe, conocimiento a su virtud, dominio propio al conocimiento; paciencia al dominio propio, piedad a la paciencia, afecto fraternal a la piedad, y amor al afecto fraternal.
Por eso, amados hermanos míos, todos ustedes deben estar dispuestos a oír, pero ser lentos para hablar y para enojarse.
Revista VAMOS diciembre 2024
Artículo 9 de 34 en esta edición

La vida de una persona es como un vaso de agua con sedimento en el fondo. En nuestro país y con nuestra familia, el agua parece limpia.

Como hijos de Dios tenemos un modelo de carácter maduro a seguir: el de Jesucristo, quien supo enfrentar cada situación de la vida de una forma madura y sabia.

estar dispuesto a ceder y aprender de la diversidad y la riqueza que tiene la creación de Dios dentro de cada cultura.