
Comparta vida, no simplemente información
El cuerpo de Cristo tiene personas con mucha experiencia de todo tipo. A veces no sabemos de las experiencias que otros han pasado y hay mucho para aprender.

Pobreza, conflictos, pandillas, adicción, abuso, relaciones rotas, enfermedades mentales, preguntas sobre su identidad ... y así la lista continúa.
Muchos jóvenes de todo el mundo se enfrentan a enormes desafíos.
Creemos que el ministerio deportivo sirve como una herramienta poderosa para que la Iglesia construya relaciones con los jóvenes y comparta con ellos la esperanza del evangelio. Más que simples entrenadores deportivos, son “entrenadores de vida”; están mentoreando y amando a los jóvenes, acompañándolos a través de los desafíos de la vida y ayudándolos a convertirse en discípulos maduros de Jesucristo.
¡Por la gracia de Dios, las vidas están siendo impactadas eternamente, se establecen nuevas iglesias y se transforman comunidades enteras!
(amigos de deportes) • Equipa a iglesias para utilizar el deporte para hacer discípulos de Jesucristo entre los jóvenes, sus familias, y sus comunidades de cuatro maneras claves: • Compartir la visión de que iglesias locales y plantadores de iglesias utilicen el deporte como una herramienta ministerial. • Entrenar a líderes cristianos a iniciar equipos de ministerio deportivo en sus iglesias locales. • Equipar a los entrenadores deportivos para ministerio sostenible. • Desarrollar la capacidad de liderazgo de los coordinadores de ministerios deportivos.

El cuerpo de Cristo tiene personas con mucha experiencia de todo tipo. A veces no sabemos de las experiencias que otros han pasado y hay mucho para aprender.

La formación de discípulos es un mandato bíblico, una tarea principal para la Iglesia (ver Mateo 28:19-20).

A veces creemos que el gran triunfo es cuando un misionero sale al campo, la iglesia celebra y dice, ya lo logramos, pero ese sólo es el principio.