
Aquí me quedo
Doy gracias a Dios por la agencia SIM, y creo que fue Dios quien me llevó a conocerla.

Tengo una gran pasión por los números, la contabilidad, los balances, la administración, las finanzas, el orden. Disfruto de hacer este trabajo, todo es servicio a Dios. Me pongo muy contento cuando los balances están conciliados, cuando todo está al día y bien organizado.
Trabajar para la SIM me ha dado la oportunidad de conocer cómo se manejan las finanzas en otros países y es algo que me apasiona.
Que gran oportunidad de servicio y confirmación de parte de Dios, que la profesión es un gran canal, herramienta a disposición para poder extender Su Reino. Hace muchos años atrás no veía a mi profesión así. Es más, pensaba que no tenía relación alguna con el mundo espiritual.
Ahora trabajar en equipo y servir en este ámbito se transforma en una gran oportunidad de presentar día a día, mi profesión y trabajo como ofrenda y adoración a Dios.
Nicolás Marcico, argentino, voluntario financiero SIMLa

Doy gracias a Dios por la agencia SIM, y creo que fue Dios quien me llevó a conocerla.

Cuando llegué al campo misionero en India por el año 2003, lo hice de manera individual sin ninguna agencia misionera.

En realidad, el motivo por el cual decidí servir con SIM fue por la necesidad de poder canalizar donaciones desde distintos países.