Somos la iglesia

Somos la iglesia

Participar en una organización misionera no significa dejar de ser Iglesia. Al contrario, cuando estamos en el campo, sirviendo bajo la guía, visión y estructura de una organización misionera, es una bendición encontrarnos siendo Iglesia.

Cuando se habla de instituciones misioneras, a veces surge el término “paraeclesiástico”, y suele ser por asuntos institucionales, administrativos u organizacionales.

Se entiende, pero debemos recordar que son las personas quienes definen la iglesia, y que las “legalidades institucionales” solo deben ayudarnos a funcionar como iglesia. Los creyentes que servimos en organizaciones misioneras somos parte de la iglesia en el campo misionero.

"Decidí servir con SIM porque es una organización que me ayuda a vivir la Gran Comisión de manera práctica. Tiene ministerios en diferentes áreas donde puedo usar mi tiempo y mis dones de forma útil. Lo que más me gusta es que no trabajo solo, sino que formo parte de un equipo con una misma visión: compartir el amor de Dios con quienes aún no lo conocen. SIM también me da la oportunidad de aprender, crecer y servir en comunidad".

Natán Martinez, misionero de SIM y director de SportsFriends Perú

"Un candidato o un pastor debe considerar a SIM porque no es simplemente una organización de envío sino se sirve más como en familia. Cuidamos al candidato, cuidamos al misionero y tratamos de trabajar todas las áreas que involucran el enviar un candidato misionero al campo".

Michelle Áviles, presidente, Junta Directiva SIMLa

Revista VAMOS diciembre 2025

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