Sanado por oración

Sanado por oración

Había un muchacho que se acercó en muchas ocasiones pidiendo medicina para malaria y otras enfermedades, porque tenía fiebre, no podía dormir, tenía dolores en diferentes partes del cuerpo, tenía pesadillas, amanecía sudando y también la cama con sangre.

Todo lo que le pasaba era extraño y después de tantos medicamentos nada funcionaba. Un día se acercó y pidió dinero para ir a una aldea vecina con un médico brujo. Mis compañeros y yo le dijimos que viniera al día siguiente en la tarde, mientras oramos y ayunamos. Al día siguiente vino pensando que le íbamos a dar dinero y como dijo Pedro y Juan: “no tenemos oro ni plata”, pero oramos por él.

Al terminar de orar se fue, pasaron muchos días de no verlo, luego llegó a mi puerta diciendo: ¿qué hicieron conmigo? Porque desde que oraron por mí no he tenido más fiebres, más dolores, más pesadillas, lo único que hicimos fue orar por ti en el nombre de Jesús. Eso lo hizo desistir de ser parte del liderazgo del islam y empezó a promover nuestra doctrina.

Gustavo Gumbs, después de 10 años en África, ahora sirve con Manarah Panamá y trabaja entre los migrantes.

Revista VAMOS marzo 2026

Lucha espiritual

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