Era un día ventoso y de invierno, y yo caminaba con paso firme por una muralla de la ciudad que da al Mediterráneo. Con cierta resignación, admití que era un día para quedarse adentro: cálido, seguro, cómodo y acogedor. Mientras caminaba, noté en la bahía varios practicantes de kite-surf. Estas almas aventureras también desafiaban el […]
