
Hacer Una Misión a Corto Plazo Eficaz y Efectiva
Son las 4 de la tarde y llega un equipo al campo misionero.

¿Cómo unir toda esa experiencia adquirida con el día a día y no retornar a la rutina?
Al llegar a casa, toma un tiempo para reflexionar y escribir todo lo que has vivido en el viaje misionero: aspectos positivos como negativos.
Separar este tiempo es vital, porque te permitirá evaluar dónde estabas antes de salir al campo, dónde estás (Relación con Dios y con otros) y hacia dónde quieres ir. Trata de ser intencional en tus preguntas y sincero en tus respuestas.
Agradece a Dios por la oportunidad de conocer otra cultura, relacionarte en otro contexto y ser útil en Su obra. Pídele sabiduría para que puedas volcar todas esas experiencias vividas en lecciones de vida para ti y los que te rodean. Se intencional en tu aprendizaje y en tu caminar con Cristo.
Tal vez, tengas que realizar cambios radicales en algunas áreas de tu vida. No temas. Permite a Dios obrar en ti, como Él quiera hacerlo.
Tu tiempo de devocional diario buscando la presencia del Señor traerá paz a tu corazón y confirmará todo cambio que tengas que hacer. Con tu experiencia aún de pocos días puedes motivar a muchos a involucrarse activamente en el cumplimiento de la Gran Comisión, por ello, comparte tu experiencia con otros.

Son las 4 de la tarde y llega un equipo al campo misionero.

“Hay un peligro en la comunicación transcultural del Evangelio, sobre todo si no se conoce bien el idioma y la cultura de la gente. Sin querer pueden haber malentendidos graves que obstaculizan después el ministerio de misioneros que están trabajando a largo plazo entre la gente. Por eso pienso, que una preparación básica intercultural y un acompañamiento cercano por personas, que conocen bien la otra cultura, son importantes para el éxito de tales viajes.” Jürgen Schmidt, misionero

omado de la Monografía del Módulo: Misiología Contermporánea” - CEMAA Autor: Odd Magnus Venas