De Regreso a Casa, ¿De Regreso a la Rutina?

De Regreso a Casa, ¿De Regreso a la Rutina?

¿Cómo unir toda esa experiencia adquirida con el día a día y no retornar a la rutina?

Al llegar a casa, toma un tiempo para reflexionar y escribir todo lo que has vivido en el viaje misionero: aspectos positivos como negativos.

Separar este tiempo es vital, porque te permitirá evaluar dónde estabas antes de salir al campo, dónde estás (Relación con Dios y con otros) y hacia dónde quieres ir. Trata de ser intencional en tus preguntas y sincero en tus respuestas.

Agradece a Dios por la oportunidad de conocer otra cultura, relacionarte en otro contexto y ser útil en Su obra. Pídele sabiduría para que puedas volcar todas esas experiencias vividas en lecciones de vida para ti y los que te rodean. Se intencional en tu aprendizaje y en tu caminar con Cristo.

Tal vez, tengas que realizar cambios radicales en algunas áreas de tu vida. No temas. Permite a Dios obrar en ti, como Él quiera hacerlo.

Tu tiempo de devocional diario buscando la presencia del Señor traerá paz a tu corazón y confirmará todo cambio que tengas que hacer. Con tu experiencia aún de pocos días puedes motivar a muchos a involucrarse activamente en el cumplimiento de la Gran Comisión, por ello, comparte tu experiencia con otros.