Haz Un Viaje Exitoso

Centra el viaje en Dios. Recuerda: El Reino de los cielos se ha acercado. Llevamos Buenas Nuevas de Salvación.
Trabaja bajo asociación. Recuerda: Enviadores y receptores no son dos equipos, son uno. Son el cuerpo de Cristo. Escucha a tus receptores, ellos conocen mejor la necesidad del lugar que tú.
Incluye. Elabora el programa tomando en cuenta las consideraciones y restricciones que te brinden los anfitriones.
Forme un buen equipo. Asegúrate que tu equipo entienda bien sus tareas y responsabilidades antes de salir de su lugar de origen.
Breve descanso. Al regresar a casa, tomen un tiempo para orar y descansar. Recuerda que el equipo retornó con expectativas pero a la vez agotado, no recargues con tareas.
Consolida y haz seguimiento. Ora a Dios, para que te brinde sabiduría en realizar una consolidación y seguimiento efectivo de los participantes.
Hay dos pautas muy importantes a considerar en la planificación: El equipo debe entender que el viaje a corto plazo sólo es el inicio de lo que Dios quiere hacer a través de sus vidas para bendecirlos y que somos llamados a ser de bendición a otras familias de la tierra.