Discípulos que hacen Discípulos

Discípulos que hacen Discípulos

¿Cuál es el plan de Dios para las naciones?

¡Qué todos los pueblos lo adoren! (Salmos 117) Pero para que todos los pueblos alaben a Dios, es necesario que el Evangelio llegue a todos los pueblos, primero.

“Tenemos que recordar siempre cuál es la misión de la Iglesia. La gran comisión también está dirigida a ellos, porque las personas con discapacidad también son otro pueblo no alcanzado, y muchas veces como Iglesia los hemos olvidado”, dijo Brenda Darke, sirviendo en Costa Rica.

Según la OMS, ahora hay más de 1000 millones de personas con discapacidad en el mundo, y “si todas las personas con discapacidad se reunieran en un solo lugar formarían una nación del tamaño de la India”, dijo Elizabeth Takury, directora de Corazones Unidos en Perú.

El discipulado es el llamamiento más grande que existe. “No existirá otro reto más desafiante que seguir las pisadas de Jesús. No podemos ser discípulos de Cristo si en nosotros no está la misma obediencia que hubo en Jesús”, dijo Blanca Rosado, sirviendo con AMIES desde Puerto Rico.

“No nos olvidemos del verdadero discipulado, no nos quedemos cómodos en las sillas del local de la iglesia, cuando el discipulado involucra salir e ir”, añadió Elizabeth.

Al discipular a estas personas debemos enfocarnos un poco más al área afectiva emocional, “generalmente las personas con discapacidad que no tiene a Cristo en su corazón, llevan mucho resentimiento. Creo que más importante que la sanidad física, es la sanidad espiritual, pero si esta ocurre glorificaremos aún más a Dios (Salmo 139:13; Éxodo 4:11; Juan 9:3)”, dijo Rosa Peutren, líder de misiones del Centro Cristiano Vida Abundante en Argentina.

El discipulado tanto con personas con discapacidad, como con el resto de la gente, implica inversión de vida y verdad.

“No veo una gran diferencia entre el discipulado con las personas con discapacidad. No debemos tratar a las personas con discapacidad como un grupo especial”, dijo Paul Turner director de Latin Link en Perú.

“Sin duda el discipulado involucra a la familia de la persona con discapacidad, porque usualmente y debido a su condición, son muy dependientes de sus seres queridos, aquellos que desde el inicio de su vida han luchado junto con él para convivir o superar su limitación”, dijo Aziel Figueroa del Ministerio Efata en Venezuela.

Un factor muy importante es la familia, porque la familia sufre tanto como la persona con discapacidad. A veces la misma familia le pone límites, no permitiéndoles participar en la vida de la Iglesia.

“Es necesario conocer a los integrantes de la familia y trabajar con ella”, dijo Kathi Small sirviendo con IBC El Camino.

El discipulado debe ser personalizado, según la realidad y necesidades de cualquier persona, con discapacidad o no. Al contrario, solamente estamos atendiendo a las necesidades visibles y muchas veces pasando por alto las más profundas necesidades.