
¿Soy Diferente?
“Pienso que todos tenemos alguna discapacidad, sólo que a mí se me nota.” Juan Diego, joven ecuatoriano a quien se le diagnosticó Distrofia Muscular Duchenne a la edad de 3 años.

Las personas con discapacidad auditiva pueden ser salvos de la misma manera que las personas oyentes, primero debe de entender ese plan para responder a él. Ellos esperan que alguien, usando su lenguaje y conociendo su mundo, les ayude a entender cómo ser salvos.
“Estas personas al igual que cualquier otra, necesitan conocer el Evangelio, pues la Palabra dice: “Por cuanto TODOS pecaron…”, la gran comisión nos manda a ir y discipular a las personas con discapacidad auditiva, pues también Cristo murió por ellas, así como se aprende un idioma para llevar el Evangelio a un lugar determinado, también es nuestra tarea enseñar y/o aprender el idioma que usan las personas con discapacidad auditiva, la lengua de señas, para hacerles llegar el mensaje de salvación”, dijo Teresa Pérez, profesora de lenguaje de señas con discapacidad auditiva, sirviendo desde Bolivia.
Las personas con discapacidad auditiva usan el sentido de la vista para comunicarse a través del lenguaje de señas.

“Pienso que todos tenemos alguna discapacidad, sólo que a mí se me nota.” Juan Diego, joven ecuatoriano a quien se le diagnosticó Distrofia Muscular Duchenne a la edad de 3 años.

Tani nació casi ciega y quedó huérfana cuando era muy joven. Su infancia fue muy difícil: no se relacionaba socialmente, no tenía apoyo de su familia y no tenía oportunidades para la educación.

Empezó con un pequeño grupo de participantes y hoy suman 30, los integrantes del ministerio Nuevas Fuerzas, en el Sur de Perú.