Sirviendo a las Personas Con Discapacidad

Sirviendo a las Personas Con Discapacidad

Es necesario que como Iglesia estemos preparados para servir a las personas con discapacidad cuando ellos lo necesiten y de acuerdo a sus necesidades.

“A veces pensamos que las personas con discapacidad son todas iguales, pero no lo son, hay personas con discapacidad sensorial, otras con discapacidad física e intelectual”, dijo Brenda Darke sirviendo con Uno en Cristo en Costa Rica.

Además de adecuar el local de la Iglesia para personas con discapacidad, hay mucho que los pastores y la congregación pueden hacer para acogerlos.

“Cambiar nuestra forma de hablar y recordar que la persona es principal y la discapacidad es secundaria. En vez de decir: “la señora Pérez es discapacitada”, diga: “la señora Pérez tiene una discapacidad”. El hombre “tiene” esclerosis múltiple, es preferible a que “sufre” de ella. Además de usar lenguaje personal, asegúrese de dar la bienvenida con una sonrisa cordial y hablarle directamente, no a sus ayudantes o acompañantes. Pregúntele si necesita ayuda y cuál es la mejor manera de ayudar. No suponga que actividades puede o no puede hacer. Cada vez que sea posible, la persona con discapacidad debe sentarse junto a por lo menos un amigo. Durante el tiempo de saludos en un culto de la iglesia, asegúrese de que no se pase por alto a esta persona. Si no tiene pronunciación clara, pídale gentilmente que aclare lo que ha dicho en lugar de simular que entiende lo que dice”, dijo Blanca Rosado, sirviendo con AMIES desde Puerto Rico.

Ellos no quieren ser tratados como si fueran diferentes o especiales, más bien que se les trate con la misma dignidad y respeto que cada persona merece. “Todos tenemos alguna debilidad o dificultad que enfrentar en la vida, para algunos es más pronunciado. Un error que a veces se comete con las personas adultas con discapacidad es tratarles como si fueran niños o con lástima, esto les resta su dignidad como personas”, dijo Paul Turner, Director de Latin Link en Perú.

En algunas iglesias no se considera importante o necesario el trabajo entre las personas con discapacidad por el porcentaje mínimo de cristianos con discapacidad en el continente.

“Pero eso no debe ser de desánimo. El Buen Pastor fue tras una sola oveja, así que aun cuando asista una sola persona con discapacidad, la Iglesia debe darle cobertura espiritual para que se sienta parte de la familia de Dios”, dijo Marjorie Andrade de la Fundación Cristo Vive Internacional en Ecuador.

Revista VAMOS noviembre 2014

Limitaciones que No Limitan

Artículo 8 de 9 en esta edición

Ver la edición

Sigue leyendo esta edición

Ver los 9 artículos →

Cambiando de Actitudes

Tani nació casi ciega y quedó huérfana cuando era muy joven. Su infancia fue muy difícil: no se relacionaba socialmente, no tenía apoyo de su familia y no tenía oportunidades para la educación.

Discípulos que hacen Discípulos

Empezar grupos de apoyo familiar, es una buena manera de discipular a las personas con discapacidad y sus familias, crear un espacio donde se pueda compartir sus vidas, orar, celebrar y pasar tiempos juntos. __Brenda Darke, sirviendo en Costa Rica.__