
Compromiso y sacrificio
El problema con el levantamiento de apoyo no es que haya una falta de recursos sino que hay falta de fe.

Hay agencias e iglesias que permiten un rubro en el presupuesto para apoyar a la familia del misionero, que ahora queda sin él/ella.
Un pastor o líder se encarga de la agenda del misionero, coordinando con otras iglesias para que el misionero pueda compartir en sus cultos o grupos de jóvenes.
Un pastor se encarga directamente de hablar con los pastores de otras iglesias para recordarles la ofrenda mensual a su misionero.
Una iglesia madre o enviadora se carga de juntar los fondos y hacer seguimiento con los que hacen un compromiso a dar.
Una persona mediadora entre el misionero y la agencia o iglesia que ayude a coordinar y negociar cuestiones de finanzas en todos los procesos antes de ir al campo, durante y de regreso a casa.
Una persona del equipo del misionero abre una cuenta bancaria a nombre de ambos para encargarse de hacerle los depósitos mensualmente.
Unas personas se encargan de ir a las casas de los hermanos que quieren dar, para hacer un seguimiento personal con cada donante y para evitar que el hermano tenga que salir para hacer un depósito.
Eventos para levantar fondos misioneros en la iglesia (vendiendo comida, noche de talentos, conciertos cristianos, remate, etc.)
Dar ofrenda misionera mensual por ministerio o grupo humano de la iglesia,
Un librería cristiana en la Iglesia Local, donde además de informar acerca de los misioneros enviados, se les pueda enviar el dinero recaudado de las ventas.
Colocar sobres de diezmo con un rubro de misiones.
Una meta tangible nos ayuda a entender y cubrir la necesidad como un proyecto de leche para un orfanato.

El problema con el levantamiento de apoyo no es que haya una falta de recursos sino que hay falta de fe.

La historia de Irene

El dinero y las misiones son un asunto más grande que simplemente qué hacer con la riqueza de los donantes. Si uno se concentra demasiado en qué hacer con la fuente de los fondos, el resultado puede ser que se diseñe una misionología basada en la fuente de los fondos. El resultado será una misionología “impulsada por los donantes”.