
Dando en medio de la pobreza
La historia de Irene

El plan «Venga y daremos»
La iglesia que procede según este plan simplemente espera la visita de un misionero y durante la misma hace una apelación: «Demos una buena ofrenda para este querido misionero».
El plan «Por porcentaje»
En este plan toda entrada de fondos se divide según una manera preestablecida. La obra misionera recibe un porcentaje fijo dentro del presupuesto total de la iglesia.
El plan «Un día al mes»
Se designa un domingo al mes como «domingo misionero» y en él se da énfasis a la tarea misionera recibiéndose las ofrendas destinadas a la misma, que pueden incluir tanto las del culto como las de la escuela dominical.
El plan «Personal»
En algunas iglesias, misiones al extranjero es meramente un título que figura en los sobres destinados a las ofrendas generales. Cada dador puede designar, si lo desea, lo que dará para las misiones.
HAY un plan que reúne los mejores elementos de los sistemas mencionados anteriormente. No se trata de una teoría; los resultados han sido sólidamente comprobados. Este método se describe en el libro “Finanzas para las misiones mundiales” por Norman R. Lewis.

La historia de Irene

El dinero y las misiones son un asunto más grande que simplemente qué hacer con la riqueza de los donantes. Si uno se concentra demasiado en qué hacer con la fuente de los fondos, el resultado puede ser que se diseñe una misionología basada en la fuente de los fondos. El resultado será una misionología “impulsada por los donantes”.

Hay dos problemas principales cuando nosotros confiamos en las cosas que son terrenales.