Iglesias unidas levantando fondos

Muchos candidatos al campo misionero piensan que solo es posible levantar fondos en su propia iglesia, pero ¿las ofrendas misioneras se pueden levantar en otras iglesias más allá de la congregación de uno mismo?
“Claro que sí. La iglesia no es la que te envía, te envía el Señor, la iglesia debe apoyarte porque si el Señor te llamó, llama a toda tu iglesia a ir contigo; pero no es la iglesia la que te va a sostener sino el Señor quien te llamó, por lo tanto tu llamado debe ser confirmado también por medio de la provisión de Dios para cumplirlo.
Puedes levantar fondos en personas naturales, instituciones, iglesias, agencias misioneras y empresas. Pero esto no le quita a la iglesia la responsabilidad de que te apoye con todo lo que pueda apoyarte ejercitando la fe en su economía como iglesia.
No es difícil si la iglesia ha sido generosa y colaboradora en las medidas de sus posibilidades con los proyectos de otras iglesias. De estas relaciones ya hay consiervos con los que se comparte algo más que el ministerio, se comparte el corazón y los anhelos y ya tienen el corazón inclinado a apoyar a tu iglesia y tu ministerio. Se identifica primero a estos consiervos, luego se busca en oración que Dios esté obrando en ellos y se comienza a enviar el proyecto por correo y a llamar a estos pastores por teléfono. Si el pastor se muestra interesado en apoyar el proyecto se coordina una visita, luego de la aprobación de apoyar al misionero se pide visitar a la iglesia con el misionero para que le cuente a la congregación el proyecto. Nosotros pudimos hacerlo con una misionera de nuestra iglesia, sirviendo en África.
Muchas veces encontramos un pensamiento de que la iglesia tiene suficientes fondos para enviar sola al misionero. Solo tienen que esforzarse un poco más. Pero la solicitud de apoyo se enfocó no como una necesidad económica principalmente, sino como una necesidad espiritual de trabajar en unidad. Nos necesitamos unos a otros, no importa que tan buena economía tenga la iglesia que está presentando el proyecto. Nos necesitamos y además va a ser una bendición a la iglesia que comparte el trabajo con nosotros. No importa el monto que den, sino el corazón con el que lo dan. Cada uno de conforme propuso en su corazón y si no se logra completar el presupuesto, seguir buscando más iglesias, pero no poner un límite mínimo ni máximo para participar.”
Por Omar Larrazábal, pastor de misiones de la ACyM de Miraflores, Lima, Perú