¿Qué está en juego?

¿Qué está en juego?

Dos cosas están en juego:

  1. La formación de tus estudiantes. Dios no te los ha confiado para que tú llenes sus cabezas y dejes sus corazones sin ningún cambio. Cuando nuestras vidas se alinean con la de Cristo y eso se transmite a nuestros estudiantes, es cuando la educación en el ministerio se convierte en educación transformadora.

  2. La salud y testimonio de la Iglesia en tu contexto y a nivel global. Hasta que toda la iglesia sea movilizada, el mundo no será alcanzado. Hasta que los líderes de la iglesia sean capaces de enseñar y moldear la verdad de Dios en maneras que transformen las vidas de los cristianos, la iglesia no será movilizada.

Hasta que los líderes de la iglesia en entrenamiento vean la verdad de Dios transformando las vidas y ministerios de sus maestros y transformando sus propias vidas a través de nuestra enseñanza, ellos no estarán equipados para replicar esa transformación en sus propios ministerios.

Esto no sucederá sin intencionalidad y esfuerzo. Depende de cada maestro y facultad el examinar las metas hacia las que apuntan y los pasos necesarios para darse cuenta de su llamado.

Por Robert Ferris, misionero de SEND Internacional y profesor de seminario. Resumido de su artículo en Evangelical Missions Quarterly, Enero 2016