Karaoke para Cristo

Vi una oportunidad de usar mi música para construir relaciones con la gente en esta ciudad que normalmente es hostil a los cristianos.
Empecé por llevar mi guitarra a las reuniones. Cuando mis amigos vieron que yo podía tocar la guitarra, algunos de ellos me preguntaron si podía enseñar a sus hijos a tocar algunos instrumentos musicales (guitarra, teclado y batería) y me identificaron como profesor de música.
En pocos meses, los alumnos mejoraron en su tocada e hicieron a sus padres tan felices y orgullosos de ellos. Algunos estudiantes universitarios se han unido a mi banda y después de la práctica solemos tener tiempos juntos. Es tiempo de calidad para nosotros ya que escuchamos sobre sus vidas y sus problemas.
Oramos con ellos por los alimentos y aun sobre sus situaciones difíciles; durante ese tiempo compartimos los principios y los valores éticos de la Biblia; les preguntamos acerca de sus asuntos familiares y después oramos por ellos.
Además, celebramos con ellos cuando es su cumpleaños, y es fácil para nosotros en esas ocasiones abrir y leer la Biblia. Tenemos una reunión cada semana y les pido a tocar los instrumentos musicales. Nuestro programa se llama ‘Alabanza y adoración’, y aunque no sean cristianos les encanta tocar y cantar en nuestros programas.
Raúl, misionero de SIM en Asia