Riesgos para la vida espiritual en el campo misionero

“Los misioneros transculturales experimentan una gran cantidad de estrés en el campo y se ven retados emocional y espiritualmente. Constantemente están dando en sus ministerios y vaciando su tanque espiritual. Su tanque debe ser llenado nuevamente para que puedan seguir ministrando a otros”, dice Vivian Ochoa, entrenadora y consejera sirviendo en África.
Desde que llegan, la emoción por estar en el campo después de tanta preparación hace que utilicen todo su tiempo para involucrarse en el ministerio, lo que al final termina perjudicándolos.
“Puede que piensen que predicar el Evangelio es más importante que pasar tiempo con Dios y no es así, lo primordial es pasar tiempo con Dios, conocerlo a Él y de ahí es que surge el evangelizar, el ministerio”, afirma Miguel, quien sirve junto a su familia al Oeste de China.
Para el pastor Sergio Galaz, director de ProVisión Chile, hay un riesgo que no puede pasar desapercibido. “La ausencia de compañeros de milicia, lo que implica estar solos y encontrarse en medio de un ambiente difícil para desarrollar nuestra relación con el Señor”, agrega.
El nuevo ambiente, la falta de compañía y las obligaciones del ministerio pueden hacer que los misioneros dejen de lado su vida espiritual, por eso la importancia de recordar que debemos permanecer conectados a Cristo.
“Debemos tener presente que somos ‘Pámpanos’ y que para poder llevar fruto tenemos que depender de nuestro Señor y cada día comenzar llevando nuestra alma a la presencia de nuestro Dios”, dice Sergio.