Tenemos que hablar de esta cultura posmoderna

Para tener un poco de contexto, es necesario saber que vivimos dentro de una era en la historia llamada: “posmodernidad” o “modernidad líquida”, muchos estudiosos también lo definen como “postverdad” o hasta algunos afirman que ya salimos de la postmodernidad y estamos situados en la “Pospostmodernidad”.
Podemos estar de acuerdo que existe un sentimiento real que atraviesa a la humanidad, lleno de desencanto ante el mundo anterior o generaciones anteriores, una real pérdida de conciencia histórica, individualismo, importancia de la emoción antes que la razón, incertidumbre, globalización, subjetividad, reacción, búsqueda de justicia, y mucho más, lo que sitúa a la iglesia en un momento de retos.
“Es quizá más acertado decir que ahora vivimos en un clima de modernidad tardía, puesto que en el principio básico de la modernidad fue la autonomía del individuo y la libertad personal por encima de las exigencias de la tradición, religión, la familia y la comunidad. Esto es, en verdad, lo que tenemos hoy, pero intensificado...” Timothy Keller, pastor, y apologeta.
