
¿Trabajo secular y ministerio cristiano?
Una de las más grandes mentiras que hemos creído por años es el separar nuestras profesiones “seculares” de nuestra labor cristiana.

Fidelidad – Alguien llegó a pensar que no hacía nada para que sus compañeros creyeran en Dios, pero un día una compañera reconoció lo dura y difícil que había sido su vida y a pesar de ello nunca se apartó de los caminos de Dios. Conversaron y esa compañera hoy le sirve al Señor también.
Honestidad – Descubrir un error en contabilidad puede hacer perder mucho dinero, pero buscar la mejor solución para no mentir y llegar a un acuerdo con el cliente y proveedor será lo mejor.
Retos – Muchos sentimos que es difícil crecer como profesional sin descuidar la familia y la fe cristiana, a veces hasta parecen incompatibles.
Gracia – Sucedió que sus compañeros suelen decirle que tiene una estrella que siempre le ayuda porque muchas cosas le salen bien, o dicen que es una suertuda, pero ella aprovecha en decirles que es Dios quien la guía. Sus jefes tienen mucha credibilidad en ella por el hecho de ser cristiana.
Perseverancia – Dar testimonio de Dios y compartir experiencias con Él. Orar por personas del ambiente laboral y compartirles el evangelio, ser de buen ejemplo y buenos embajadores de Cristo.
“En nuestro trabajo con otros, hacemos discipulado, tal vez sea mejor no usar la palabra discipulado porque muchos con los que trabajamos podrían aun no ser cristianos por lo que podría ser un prediscipulado. Esto incluye la tutoría, incluye invertir en otros”.
Jack Benjamin, director de Global Enterprise Network de Navegantes

Una de las más grandes mentiras que hemos creído por años es el separar nuestras profesiones “seculares” de nuestra labor cristiana.

A lo largo de la Biblia encontramos que el trabajo es creado por Dios como un vehículo que nos permite conocernos más y conocer a otros, no solo en sus resultad

Los profesionales pueden ser un nexo para llegar a otros con el mensaje más poderoso del mundo.