
Me he sentido pastoreado
En mi caso, gracias a Dios, yo me he sentido pastoreado y acompañado por mis pastores. Incluso, mi pastor me acompañó en mi primer viaje exploratorio a África.

Luis y Liss Rodas, matrimonio de empresarios, recuerdan que antes de entrar en los negocios era algo visto como mundano, que no tenía que ver con el servir al Señor.
“Esa forma de pensar ha hecho mucho daño, impidiendo que mucha gente haga presencia y sea de influencia en segmentos como las artes, la política, el área empresarial, donde se necesita que las lámparas del Señor sean puestas en alto y entrar a muchos”, dijo Luis.
Él quiere animar a los pastores a recordar que su rol es capacitar a los Santos para la obra del ministerio.
“¡Capaciten a su gente y envíenlos al mundo a que se mezclen en el mundo! ¡Que se mezclen en las artes, en los negocios, en la política y que vayan bien equipados para no sucumbir ante tanta tentación!”, agregó Luis.
“En 33 años en la iglesia, nadie me ha pedido que haga más que dar dinero y enseñar en la escuela dominical".
También los mismos profesionales tienen que ser proactivos en sus propias iglesias y no siempre esperar a que el pastor los llame a hacer algo con sus profesiones, sino más bien implementar esas ideas ellos mismos.

En mi caso, gracias a Dios, yo me he sentido pastoreado y acompañado por mis pastores. Incluso, mi pastor me acompañó en mi primer viaje exploratorio a África.

Tristemente las iglesias no aceptan la idea de apoyar a aquellos que se encuentran en campos laborales, compartió Rafael Vázquez, veterinario en México.

Durante años he visto que no hay una separación entre lo que hacemos, quiero decir profesionalmente y la fe que profesamos, de tal manera que eso es una constan