
Los que siguen en la batalla
Al salir del Ecuador como misioneros, Guy y Linda Muse querían mantener un pie en la obra y no dejar abandonados muchos de los proyectos y personas con quienes

Vivir por fe es confiar en que Dios proveerá, pero existen ideas distintas de cómo se expresa.
Hay personas que piensan que significa no planear, no pedir, solo ir al campo y confiar en Dios para poder quedarse. Hay otros que dicen que es responsable planear e incluir a su gente en la Gran Comisión, dándoles oportunidades para participar con las finanzas tanto como con sus oraciones.
No es menos espiritual saber a donde vamos, contar con un equipo para recibir orientación, tener fondos para vivir y servir, etc.
Es prudente prepararnos y prevenir.
Algunos dicen que no contar con un seguro médico es vivir por fe o que muchos latinos no cuentan con seguro en sus países. Es verdad, pero si algo te pasa en tu barrio, cuentas con tu familia y amigos, aun tus vecinos te prestarían dinero o harías eventos para recaudar fondos. Hay formas de conseguir lo que necesitas dentro de tu ambiente.
Pero, ¿qué pasaría si estuvieras en el campo, donde no conoces a nadie?
Aun si no cuentas con seguro, sabes el sistema de tu cultura sobre cómo conseguir algo de atención médica. En otros países será muy distinto.
Un proyecto misionero no es tan diferente que un proyecto de construcción y podemos aplicar Lucas 14: “se sienta primero a calcular los costos, para ver si tiene todo lo que necesita para terminarla.”

Al salir del Ecuador como misioneros, Guy y Linda Muse querían mantener un pie en la obra y no dejar abandonados muchos de los proyectos y personas con quienes

Dios ha obrado por Su iglesia, por Su gente, y por ellos mismos, dijo Evelyn Centeno, sirviendo junto a su esposo Orlando Burgos en Perú.

Hay casos en que iglesias prometen apoyarlos y después de tres meses, por una razón u otra, dejan de enviar su apoyo. Esto pone una gran carga en los obreros.