
Falta de constancia y compromiso
Hay casos en que iglesias prometen apoyarlos y después de tres meses, por una razón u otra, dejan de enviar su apoyo. Esto pone una gran carga en los obreros.

Al salir del Ecuador como misioneros, Guy y Linda Muse querían mantener un pie en la obra y no dejar abandonados muchos de los proyectos y personas con quienes antes habían trabajado.
Fundaron el proyecto “Mobilizing Anywhere2Everywhere” que nació cuando era tiempo de regresar a los Estados Unidos, después de 35 años de servicio, tenían muchos proyectos y necesidades pendientes que no querían abandonar.
“Sabíamos que muchos hermanos quienes nos apoyaron durante los años en el campo misionero no iban a continuar con su apoyo económico al regresar a nuestro país de nacimiento”, dijeron Guy y Linda. “Pero, había la convicción que tendríamos por lo menos algunos que sí iban a continuar con su apoyo conociendo nuestro testimonio y años de servicio”.
“Dios nos dio la idea de poder seguir con un pie en la obra recaudando fondos y usando estos para los ministerios y personas quienes siguen en la batalla”.
"Hay mucho miedo al empezar a levantar fondos, el miedo te puede atar o te puede empujar a entregarte en las manos de Dios y empezar la aventura. El miedo muchas veces nos limita, quizás es un área con la que muchos de nosotros batallamos constantemente y aún más cuando se trata de dinero".
Juanita, sirviendo en Asia

Hay casos en que iglesias prometen apoyarlos y después de tres meses, por una razón u otra, dejan de enviar su apoyo. Esto pone una gran carga en los obreros.

Algunas personas no pueden acercarse a otros y pedir apoyo financiero para ellos mismos, por lo que otras personas, los representantes, intervienen y ayudan con

El apoyo a los misioneros no es un tema nuevo, pero sí existe el reto de hacerlo de una mejor manera: eficiente, sana, bíblica y enfocada en la misión global.