
Manteniendo el apoyo una vez en el campo
Conforme pasa el tiempo las iglesias y los hermanos van olvidando su compromiso, por esa razón, es necesario enviar cartas informativas de cómo se está desarrol

Cuando se trata de levantar fondos para misiones, hay algo que todos los obreros tendrán que enfrentar. Antes, durante o después de una presentación, siempre habrá preguntas por responder. Incluso en momentos que no esperabas, como en alguna reunión de otro ministerio en la iglesia o fuera de ella.
Lo cierto es que, si estás intentando levantar un grupo de apoyo financiero, las preguntas van a llegar y es importante estar preparado para responderlas.
¿Cuál debería ser la actitud del obrero frente a esta situación? ¿Enojarse porque las personas quieren recibir más información antes de animarse a dar? Hay quienes podrían tomarlo así e incluso acusarlos de no tener fe y demás.
Lo cierto es que no hay nada de malo en querer resolver ciertas dudas. Al buscar levantar un equipo de apoyo estás pidiéndole a las personas que den de sus finanzas para la obra del Señor, sí, pero también, de cierta manera, estás pidiéndoles que confíen en ti.
Entonces, si ellos tienen preguntas, lo mejor que puedes hacer es prepararte para responderlas con la mejor actitud posible. No se trata de mentir, ni de exagerar la verdad. Debes prepararte porque muchas personas al recibir una pregunta “en vivo”, se ponen nerviosas y a veces no pueden expresar con claridad las ideas, lo que podría dar una impresión equivocada a los asistentes.
Si piensas en cuáles serían las posibles dudas que los miembros de la congregación podrían tener, podrás llegar a una respuesta transparente, clara y concisa, además de reducir los nervios que de por sí pueden aparecer.
Recuerda, Dios es quien te guía. Nuestro Buen Padre es quien te ha llamado a la obra y, por lo tanto, Él te dará la sabiduría para saber afrontar las preguntas de los demás. No las tomes a mal, las dudas no son insultos o comentarios contra ti, son simplemente preguntas, y como tales, merecen ser respondidas.
“Mi trabajo no es convencer a nadie, sino invitarle a hacer la misión de Dios conmigo.”
Obed Cruz, Exdirector de SIMLA, movilizador y facilitador

Conforme pasa el tiempo las iglesias y los hermanos van olvidando su compromiso, por esa razón, es necesario enviar cartas informativas de cómo se está desarrol

Desde un punto de vista práctico, el problema del factor de apoyo insuficiente se puede dividir en cuatro variables.

¡Por supuesto! Siempre y cuando utilices tu trabajo para tener contacto con la gente y hacer evangelismo y discipulado.