
Consideraciones de presupuesto
Velamos por un fondo previsional de pensiones, de la salud y de un seguro de vida para el misionero.

El apoyo a los misioneros no es un tema nuevo, pero sí existe el reto de hacerlo de una mejor manera: eficiente, sana, bíblica y enfocada en la misión global. No es simplemente para que el misionero vaya a las misiones, sino también para involucrar a toda la iglesia a participar, entonces la perspectiva va cambiando desde nuestros corazones.
Lo realizamos de manera presencial en 2 días y cuando es virtual son 3 días, abarca desde la parte bíblica hasta la parte práctica y la idea es que al final las personas salgan con la certeza de cómo levantar fondos.
Tiene una preparación previa de 24 a 30 horas de mucho esfuerzo, y si logras terminar este proceso previo obtienes un descuento, que funciona como incentivo ya que nos importa que las personas lo lleven.
Este entrenamiento es parte de CMM, Centro de Movilización Misionera, nació en Estados Unidos y lo hemos llevado a diferentes culturas. Nuestra lectura básica es el libro “El Pedido Divino” del fundador de SRS y de CMM Steve Shadrach. (www.amazon.com/-/es/Steve- Shadrach/e/B003X5VJ3Q/ref=aufs_dp_fta_dsk)
El entrenamiento se adapta a nuestro contexto latino, si somos realmente hijos de Dios estamos llamados a buscar los valores del Reino, cuando nos acercamos a este entrenamiento y empezamos a trabajar y enseñarlo, encontramos los valores del Reino.
Queremos inundar las naciones con misioneros latinos que estén saludables con sus finanzas y prosperando con el ministerio que Dios les ha dado.
Somos dignos de recibir sustento por nuestro trabajo.
Una vez estaba hablando con una misionera y ella me decía que no quería ser una carga para las personas. Pero la Biblia no dice que los misioneros somos una carga negativa para las personas.
Por mucho tiempo hemos creído esta mentira que la hacemos nuestra verdad y eso nos termina definiendo en nuestros ministerios mucho antes de salir al campo.
Melissa Román, coordinadora de SRS para Latinoamérica
La batalla comienza en nuestro corazón al momento de levantar sustento. Por años hemos alimentado miedos y creído mentiras que están en nuestro corazón. Levantar sustento no es algo que produce vergüenza, no es imposible para latinos y no estamos mendigando.
Es un cambio de mentalidad: Los que se sumen a este cambio de metodología o de manera de levantar finanzas van a tener que abrir brechas en medio de una cultura de iglesia desafiante. No es para que nosotros paguemos las cuentas, es para que la misión de Dios siga extendiéndose y para que invitemos a más personas a que sean parte de lo que Dios está haciendo en las naciones.
Levantar finanzas no es un mal necesario. Cuando llegué a conocer el libro “El Pedido Divino”, entendí que está el misionero por un lado pidiéndole a Dios, y del otro lado está el posible donante pidiéndole lo mismo a Dios. Hace que levantar sustento tenga todo el sentido. Cuando invito a las personas a ser parte de mi ministerio, es algo entre Dios y las personas, no me están rechazando o diciendo que sí a mí, es a Dios mismo.
Alguna vez me dijeron: “Verla a usted en su ministerio y sus frutos es casi como si yo lo estuviera viviendo''. ¡De eso se trata! Hasta que no levantes sustento no podrás experimentar completamente la bendición de caminar con un equipo de apoyo.
Cuando ya estás en el campo misionero varios sustentadores dejan de comprometerse, entonces en medio del entrenamiento aprendes que es responsabilidad del misionero dedicar tiempo al equipo de apoyo. Es un trabajo arduo a lo largo del tiempo que Dios nos llama a servirle.
Melissa Román, coordinadora de SRS (Support Raising Solutions) para Latinoamérica

Velamos por un fondo previsional de pensiones, de la salud y de un seguro de vida para el misionero.

Todo candidato a misiones se encontrará en algún punto de su proceso con el levantamiento de fondos. Vale la pena preguntarse: ¿Por dónde debemos empezar?

En 1996 cuando iniciamos el proceso de salida al campo misionero, nos convencimos de que Dios podía enviar latinos desde Latinoamérica con dinero latino.