
Aprendí a esperar en acción
Nací en un hogar católico, en una pequeña ciudad de la selva peruana. Uno de mis hermanos mayores fue el primero en llegar a los pies del Señor.

Hay demasiada información que puede abrumarnos. Lo que debemos hacer cuando leamos alguna noticia, es buscar y investigar más acerca de esos pueblos.
“En vez de quedarnos de brazos cruzados, hay iniciativas que podemos tomar para poner nuestro granito de arena en la evangelización de estos grupos no alcanzados”, dijo Julio Moromisato, director ejecutivo de COMHINA (COMIBAM en EE. UU.)
Hay muchas organizaciones que presentan información de esos pueblos, como el Joshua Project. Hay tantas organizaciones que tienen proyectos misioneros que debemos empezar por conocer quiénes son, dónde están y llegar a ellos y preguntarles cómo les podemos ayudar.
“Debemos orar y pedirle a Dios que nos use, pues cuanto más tiempo pasemos en oración, entonces Dios nos va a poner una carga tan grande que no nos va a dejar varados”, dijo Julio.
Jesús vivió tres años en el ministerio, y Él pudo haber dicho: “Estoy atrasado, pues la obra es grande y hay demasiado que hacer”.
“Pero Jesús nunca estuvo apurado ni desesperado. Pues la obra de Dios no está atrasada. Los animo, aunque sean un montón, aunque sean tantos pueblos No Alcanzados, a alcanzar una persona, cinco o diez, pero hagamos algo que sea relevante y que no nos detenga y que el hecho de que sea algo grande no nos detenga”, Julio dijo.

Nací en un hogar católico, en una pequeña ciudad de la selva peruana. Uno de mis hermanos mayores fue el primero en llegar a los pies del Señor.

Ningún lugar sin alcanzar con el Evangelio, es una visión que consiste en equipar a la gente con lo necesario a través de herramientas bíblicas reproducibles, e

En una secuencia de tres “llamados”, quisiera presentar una “clara comprensión” y una respuesta precisa a la excusa, “Pero yo no siento el llamado”.