Servir: No es una idea romántica

Servir: No es una idea romántica

Encontrarme en ese equipo de hombres y mujeres para llevar a cabo una acción específica, servimos con mucho amor, gozo, una pasión desbordante que nos trae satisfacción al alma, sabiendo que estoy obedeciendo su llamado de formar y hacer discípulos con visión de Reino, porque a eso apuntamos en todo lo que hacemos.

El servicio al Señor no debe de verse como algo romántico, porque tanto el amor como el servicio están implícitos. “Cristo es nuestro máximo ejemplo de amor”. Siendo que Él ama a cada persona, Su capacidad de amar es perfecta, Su amor es completo y por eso 1 Juan 4: 7-12 nos muestra el amor de Cristo en los actos de servicio llevados a cabo hacia esta humanidad. De allí es que nosotros tomamos ese ejemplo de amar y servir, así como lo hizo Él.

También porque se nos manda a amar. No hay otro mandamiento mayor que este.

El servicio a Dios que demanda de nosotros como hijos y seguidores de Su Palabra debe ocupar siempre el primer lugar en nuestras vidas, porque el servicio que Dios se merece debe ser el mejor y tenemos que dárselo con todo el corazón. Es un servicio muy abnegado, dispuesto a darlo todo, con entrega absoluta, rendidos completamente a Él. Con honestidad y pasión por aquellos quienes aún no conocen Su nombre. Mi servicio a Dios está basado en Su palabra, si no está basado en la Palabra no vale nada.

Nuestra vida debe estar entregada a Dios para que demos más y un excelente servicio a Él. Todas las empresas quieren dar un buen servicio para prosperar, ¿cuánto más vale darles una vida eterna con Dios?

Esperando que podamos dar el mejor servicio siempre, ya que Él se lo merece y es al único que debemos este servicio, por amor a Su nombre.

Fanny Roca, Coordinadora Nacional de Movilización con Impacto Mundial – Ecuador