Sorpréndelos al recibirlos

Sorpréndelos al recibirlos

•Asegúrate de que haya un pequeño grupo en el aeropuerto dándoles la bienvenida. •Ten preparado alojamiento, un lugar donde puedan sentirse cómodos y con todo listo. •Ten un medio de trasporte para que puedan movilizarse. •Provee alimentos para unos cuantos días. •Llévalos de compras. Ayúdales a estar al tanto de las nuevas tendencias de moda pero también

respeta sus nuevos estilos de vestir. •Puedes ayudarles a que se hagan exámenes médicos, revisiones de rutina, etc. •Después de un tiempo prudencial, realiza un almuerzo en donde puedan ponerse al día con la

gente. Sé sensible, siempre observando si el misionero se siente cómodo o no.

¿Cuáles son los riesgos de no tratar al misionero que está pasando una crisis de readaptación?

Yo diría que se trata de desventajas más que de riesgos.

Si un misionero no reconoce que está pasando por este proceso, puede volverse muy crítico con su cultura, sentirse decepcionado con la iglesia local y no experimentar una total intimidad con su familia. Sus hijos pueden sentirse muy fuera de lugar e incómodos. En su momento, su familia e iglesia pueden incluso llegar a pensar que el misionero está reaccionando de manera extraña. Esto puede provocar malas interpretaciones y una falta de entendimiento de los unos hacia los otros, en lugar de aprovechar el inmenso potencial de ministrarse de formas que pueden ser de bendición mutua para todos los involucrados. En buena medida, los mismos misioneros son los que necesitan ser educados en cuanto a estos procesos de reinserción.

¿Cómo puede ser la iglesia local un lugar sanador para el misionero?

Revista VAMOS diciembre 2023

Regresando a casa

Artículo 23 de 43 en esta edición

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Yendo a «casa»

Yendo a «casa»

Después de haber vivido y servido en otra cultura, tu regreso a casa debe ser alegre, pero como con cualquier transición, lo mejor es estar preparado para ello.