
Pasión, perspectiva, prioridades y perseverancia
La principal barrera para un discipulado efectivo no es la falta de capacidad de las personas para madurar espiritualmente, sino que les falta pasión, perspecti

Jesús redefinió el discipulado en Mateo 28, digo redefinió porque el concepto de discipulado ya existía, los maestros de la ley tenían discípulos. Pero Jesús estaba y sigue rompiendo esquemas religiosos. Primero, Él ya había roto el esquema de ser maestro, Rabí. Simplemente no tenemos información bíblica que hablé de que Jesús haya estado en una de las escuelas rabínicas que le diera la credencial religiosa para ser maestro. Tal vez por eso en parte le preguntaban regularmente “¿Quién te dio la autoridad para decir y hacer lo que haces? Y luego rompió todo el esquema al enviar a sus discípulos a hacer más discípulos sin que ellos ni nadie más de allí en adelante participaran o cumplieran los requisitos religiosos de las escuelas rabínicas de sus tiempos. Jesús simplemente ejercitó y transfirió su autoridad y el resto es historia.
El pasaje de Mateo 28:18-20 toma vida y presenta un modelo de discipulado que en su momento fue revolucionario basado en la autoridad que Jesús tenía y que fue delegada a los discípulos que hacen discípulos.
Este pasaje tan conocido, involucra el ir, bautizar y enseñar todos sus mandamientos, confiando que Él está con nosotros. Nada de lo que Él dijo es pasivo. Hoy tenemos la bendición de contar con la biblia escrita y como cualquier libro o dispositivo portátil, nos invita a sentarnos y en descanso leer, adquirir conocimiento y meditar, pareciera ser pasivo. Pero, no debemos olvidar lo activo y práctico que es la obediencia a todos sus mandamientos. El “ir” implica movimiento. Por eso hablamos de movilización misionera, porque está en movimiento. Su promesa de estar con nosotros habla de su modelo de acompañamiento en el proceso de discipulado. No existe la posibilidad de un discípulo pasivo. Si alguien es un creyente pasivo, no es discípulo, probablemente no es creyente tampoco, pues el que escucha y no obedece su palabra es como el que construye su casa en la arena y cuando viene la tempestad todo termina destruido, grande es su perdida.
Todo discipulado inicia en Cristo y Su Palabra, en obedecerla y ponerla en práctica a la vida real en relación con otras personas. Nada del discipulado es en aislamiento. El discipulado crea movimiento y es la herramienta más poderosa de la iglesia en llevar a cabo la Misión de Dios en el establecimiento de Su Reino.
Esperamos que esta edición de la Revista VAMOS sea de gran bendición tanto para la iglesia como para aquellos que estarán siendo alcanzados con el poderoso mensaje del Evangelio.
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La principal barrera para un discipulado efectivo no es la falta de capacidad de las personas para madurar espiritualmente, sino que les falta pasión, perspecti

Sus discípulos buscan “hacer conversos”: nada menos que eso cumplirá la misión. Deben ser evangelistas. Pero Jesús pide más.

Jesús es nuestro ejemplo como Discipulador, fue informal y relacional. Nunca los llevó a una clase, Él llamó a Sus discípulos, los capacitó y los comisionó.