
Consejos a los discipuladores
Es importante saber qué es lo que estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo.

Nuestro equipo en la Asia empezó a trabajar en base a Lucas, capítulo 10. Lo agarramos como manual. Fue interesante cómo el Señor nos abrió los ojos a esto después de un tiempo.
Ahora veo en internet toda una serie de estrategias respecto a Lucas 10. Nosotros no sabíamos que eso estaba disponible, simplemente lo descubrimos en la Biblia y lo implementamos
Lo tomamos muy en serio y lo aplicamos casi literalmente.
ORAR:
Primer paso es orar. Decidimos que íbamos a trabajar las caminatas de oración de dos en dos, como dice Lucas 10. Íbamos a tener tiempos de intercesión en ayuno muchas veces para que Dios hiciera lo suyo. La palabra clave al orar era “abrir”, que Dios abriera corazones, que abriera ojos, que abriera oídos, que abriera casas, que abriera escuelas, que abriera mezquitas, que abriera de todo.
La primera parte en cada caminata de oración era orar en silencio, sin interactuar. Era hacer batalla espiritual. Preparando el terreno para el tiempo que pasaríamos en interacción durante la segunda parte de la caminata de oración donde oraríamos por musulmanes en el nombre de Jesús.
CREER:
Otro aspecto que estábamos creyéndole a Dios por algo que fuera increíble o extraordinario. La Verdad, en el creer que musulmanes y no pocos llegarán a Cristo estaba batallando espiritualmente contra el espíritu del islam.
Creo que en cada grupo de personas con las que se está tratando de compartir siempre existe algún espíritu que amarra a toda una cultura o
Foto/pexels-tima-miroshnichenko
que amarra a todo un grupo de personas o que amarra a una familia o a individuos.
INTERACTUAR:
Interactuábamos para que Dios hiciera milagros. La pregunta que los musulmanes siempre nos hacían al caminar sus calles de 2 en 2 era, ¿quiénes son ustedes y qué hacen aquí?
La respuesta era “somos seguidores de Isa Masih– Jesús, el mesías” y que habíamos llegado para orar. Luego preguntábamos si había enfermos para orar por ellos en el nombre de Jesús. Siempre había por quien orar pues el musulmán cree en el poder sanador de Jesús y sus discípulos.
Escogíamos vivir en comunidades musulmanas en lugar de comunidades de extranjeros. Esto alimentaba confianza con los vecinos y podíamos integrarnos en lugares locales de servicio y a veces arrancar ciertos proyectos pequeños que nos daban interacción con más musulmanes.
En fin, estábamos metidos en las mezquitas, organizaciones musulmanas de servicio, parques, clínicas médicas musulmanas, salones comunitarios, etc. La idea era hacer presencia, servir y orar por la gente en el nombre de Jesús buscando a personas de paz que abrieran sus casas
En Lucas 10 los discípulos fueron en oración, fueron a hacer cosas que ayudaron a la comunidad, fueron a sanar. A estar en las casas de la gente, buscando a personas de paz y si las encuentra entonces ahí podemos empezar a poner más tiempo y quedarnos allí para hacer discípulos, como dice la Palabra.
Gio, director SIM Latinoamerica
“Que se enamore de Jesús y que ese amor le lleve a querer que otro también le conozca paso a paso de la mano, ayudarle a obedecer a Jesús por amor. Hasta que él también quiera compartirlo con otros”.
Andrés, pionero en el norte de África

Es importante saber qué es lo que estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo.

Ser un discípulo fiel y amar al Señor, para luego hacer más discípulos como una red de multiplicación.

Mi vida cambió radicalmente cuando Cristo me llamó.